La labor de una enfermera de Atención Primaria de Palencia ha cobrado relevancia nacional por su dedicación a una enfermedad rara que golpea la piel con extrema fragilidad. Zulema Hernández, que atiende desde bebé a un niño de tres años en Villamuriel de Cerrato, ha sido distinguida con el Premio Nacional de la Asociación DEBRA por su trabajo constante y cercano con pacientes de epidermólisis bullosa, conocida popularmente como piel de mariposa.
El reconocimiento pone en el foco no solo el esfuerzo individual, sino también la importancia de la atención domiciliaria y de la Atención Primaria en enfermedades crónicas complejas. Profesionales, familias y asociaciones celebran que este tipo de cuidados reciba visibilidad y reconocimiento público.
Un galardón que visibiliza la atención primaria y la enfermería comunitaria
El premio concedido por DEBRA resalta cómo la enfermería en el ámbito local puede transformar la calidad de vida de personas afectadas por patologías poco frecuentes. Desde el Colegio de Enfermería de Palencia, su presidenta ha subrayado que detrás de cada cura hay formación técnica y una gran carga humana: sensibilidad, tiempo y compromiso con la familia.
Este reconocimiento internacional a una profesional palentina pone de relieve varios aspectos esenciales:
- Tratamiento especializado adaptado a una enfermedad sin cura conocida.
- Atención domiciliaria que garantiza continuidad y seguridad para el paciente.
- Trabajo multidisciplinar y coordinación con la familia como eje del cuidado.
Cómo se atiende la epidermólisis bullosa: técnicas y acompañamiento
La epidermólisis bullosa es una condición que obliga a combinar conocimientos clínicos con habilidades interpersonales. Las ampollas, las lesiones de las mucosas y la fragilidad dérmica hacen que cada cura sea un procedimiento delicado, que exige aggiornamento constante en materiales y protocolos.
Entre las prácticas que aplican enfermeras expertas en esta patología destacan:
- Valoración diaria del estado cutáneo y de las posibles complicaciones.
- Selección y manejo de apósitos y materiales no traumáticos.
- Técnicas de inmovilización mínima y métodos para reducir el dolor.
- Educación a la familia sobre cuidados preventivos y señales de alarma.
Además de los aspectos técnicos, el componente emocional es clave: la enfermería proporciona seguridad y confianza, ayudando a convertir procedimientos dolorosos en momentos lo más serenos posible para el niño y su entorno.
Visitas a domicilio: transformar el dolor en confianza
En el caso de Zulema Hernández, la rutina incluye desplazamientos diarios al hogar del menor para realizar curas complejas con una mezcla de precisión clínica y empatía. El enfoque incorpora el juego y la cercanía afectiva, estrategias que reducen el estrés y favorecen la cooperación del pequeño durante el tratamiento.
Estos cuidados domiciliarios tienen beneficios claros:
- Reducen la necesidad de traslados hospitalarios, lo que mejora la continuidad del tratamiento.
- Generan un entorno más estable y menos ansioso para el paciente y su familia.
- Permiten una comunicación directa y permanente entre profesionales y cuidadores.
El papel de la familia y del equipo sanitario
El abordaje exitoso de la epidermólisis bullosa exige una estrecha colaboración entre la enfermera, los pediatras, especialistas y los familiares. La formación continuada y la adaptación de los cuidados al desarrollo del niño son factores determinantes para prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida.
Contexto: una enfermedad poco frecuente con impacto social
En España, más de 500 personas conviven con la epidermólisis bullosa, una dolencia sin cura que se considera rara por su baja prevalencia. Afecta a la piel y a las mucosas, provocando una fragilidad extrema que condiciona la vida diaria de quienes la padecen.
La implicación de profesionales sanitarios especializados es clave para:
- Minimizar infecciones y lesiones crónicas.
- Mejorar el bienestar físico y emocional del paciente.
- Brindar apoyo psicosocial a las familias y facilitar recursos comunitarios.
Entrega del premio y encuentro nacional: Estepona, 17 de octubre
La entrega del galardón a Zulema tendrá lugar en Estepona (Málaga) durante el Encuentro Nacional de Familias Piel de Mariposa, programado para el 17 de octubre. Este evento reúne a pacientes, cuidadores, asociaciones y profesionales sanitarios con el objetivo de compartir avances clínicos, recursos y experiencias vitales.
El encuentro sirve como espacio de visibilidad y sensibilización, y permite que buenas prácticas desarrolladas en entornos rurales o de atención primaria lleguen a un público más amplio, fomentando redes de apoyo y difusión de conocimientos.
Artículos similares
- Enfermeras oncológicas reciben la distinción Dama de la Lámpara por su dedicación
- Dermatoporosis: daño solar, corticoides y envejecimiento son las causas principales
- Decisiones anticipadas en cuidados paliativos: expertos piden empezar cuanto antes
- Plazas de especialista en geriatría en Galicia: enfermeras celebran y piden extensión nacional
- Paciente pluripatológico: reto para sistemas sanitarios en el III foro nacional de la cronicidad

Inés Redondo es una periodista especializada en salud y bienestar. Explica de manera sencilla los avances médicos y comparte consejos prácticos para mejorar la calidad de vida.






