Saber cuánto recibirías del paro si pierdes tu empleo es una herramienta clave para tomar decisiones financieras con tranquilidad. Conocer esa cifra te ayuda a diseñar un fondo de emergencia realista y a planear gastos o recortes si llega el momento de solicitar la prestación por desempleo.
En España el importe que corresponde no es fijo ni eterno: varía según tu salario, los días cotizados y los límites que marca la ley. A continuación te explico, paso a paso y con ejemplos, cómo se calcula la prestación cuando tu sueldo bruto es de 2.000 euros al mes y qué otras reglas conviene tener presentes.
Qué es la base reguladora y cómo se calcula
La base reguladora es el punto de partida para determinar la cuantía de la prestación por desempleo. Se obtiene a partir de las bases de cotización de los últimos seis meses y, en la práctica, suele coincidir con el salario bruto mensual si no hay conceptos extraordinarios o pagas prorrateadas.
Aspectos clave a tener en cuenta:
- La base se calcula sobre las bases de cotización de los últimos 180 días. Si has tenido horas extra, suelen incluirse.
- Si has compatibilizado trabajos en varios empleos, el cálculo pondera las cotizaciones con los días trabajados en cada contrato para obtener un promedio.
- En la mayoría de los casos, la base reguladora se aproxima al sueldo bruto mensual, pero puede diferir si hay complementos o pagas extraordinarias prorrateadas.
Porcentajes aplicables: cuánto de la base reguladora recibirás
Una vez determinada la base reguladora, el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) aplica un porcentaje que varía con el tiempo de percepción de la prestación. La dinámica general es sencilla:
- Durante los primeros seis meses (aprox. 180 días) se cobra el 70% de la base reguladora.
- A partir del día 181 en adelante, el porcentaje baja al 60% de la base reguladora.
Tras agotar el derecho contributivo es posible acceder a subsidios y otras prestaciones si se cumplen los requisitos económicos y personales, pero estas ayudas no dependen ya de la base reguladora sino de condiciones específicas.
Topes y mínimos: las cuantías que limitan lo que recibirás
Cantidades mínimas según cargas familiares
Además del cálculo anterior, existen límites legales que fijan importes mínimos y máximos. Los mínimos varían según la responsabilidad familiar:
- 506 euros mensuales para beneficiarios sin hijos a cargo.
- 749 euros mensuales para quienes tienen uno o más hijos a cargo.
Topes máximos según situación familiar
Las cuantías máximas también dependen del número de hijos a cargo y se actualizan periódicamente. En la referencia actual son:
- 1.225 euros al mes si no tienes hijos a cargo.
- 1.400 euros al mes si tienes un hijo a cargo.
- 1.575 euros al mes si cuentas con dos o más hijos a cargo.
Ten en cuenta que estas cifras se refieren a importes brutos, por lo que las retenciones de IRPF y las cotizaciones a la Seguridad Social pueden reducir la cantidad neta que percibes.
Ejemplo práctico: cálculo para un salario de 2.000 euros brutos mensuales
Veamos cómo se traducen las reglas anteriores en cifras concretas si tu base reguladora es de 2.000 euros al mes.
- Si se toma la base como 2.000 euros, el importe diario aproximado sería de 66,66 euros (salario dividido por 30).
- Aplicando el 70% durante los primeros 180 días, la prestación sería de 1.400 euros mensuales antes de topes.
- A partir del día 181, al aplicarse el 60%, la cuantía baja a 1.200 euros mensuales antes de límites.
Sin embargo, los topes máximos entran en juego:
- Si no tienes hijos a cargo, aunque el 70% dé 1.400 euros, estarás limitado al máximo de 1.225 euros.
- Si tienes uno o más hijos, podrías percibir la cuantía completa calculada hasta los topes correspondientes (por ejemplo, 1.400 euros si corresponde y no excede el máximo aplicable).
Por tanto, en la práctica el impacto del paso del 70% al 60% puede ser más o menos relevante según si la cifra queda por debajo o por encima del tope fijado.
Duración de la prestación: cuánto tiempo puedes cobrar el paro
La duración del subsidio contributivo no está ligada al sueldo sino a los períodos cotizados. En términos generales, a más días cotizados, mayor duración de la prestación. El requisito mínimo para acceder al cobro contributivo es haber cotizado 360 días, lo que da derecho a un periodo de prestación de 120 días.
En el extremo contrario, el tiempo máximo que puede cubrir la prestación contributiva suele situarse en 360 días, y para acceder a esa máxima duración se exigen varios años de cotización. Según la normativa de referencia, para alcanzar la protección máxima es necesario haber trabajado un número de días acumulados significativo (varios años).
Si agotas la prestación contributiva, existen alternativas sociales y subsidios dependiendo de la situación familiar y de los ingresos; conviene informarse en el SEPE sobre las opciones disponibles tras la finalización del paro contributivo.
Consejos prácticos para planificar ante un posible despido
- Calcula con antelación una estimación de la prestación para saber cuánto cubrirá tu nivel de gasto mensual.
- Incluye en el presupuesto el hecho de que la prestación puede bajar a partir del sexto mes y que existen límites máximos y mínimos según tus hijos a cargo.
- Consulta tu base de cotización en la nómina o en la Seguridad Social para hacer un cálculo realista.
- En caso de periodos laborales discontinuos o varios contratos, solicita asesoramiento en el SEPE para obtener el promedio preciso de tu base reguladora.
Artículos similares
- Reducción en nóminas confirmada por el BOE desde el 1 de enero: hasta 95 euros menos
- Reducción en nóminas confirmada por el BOE: hasta 95 euros menos desde el 1 de enero
- Reducción en nóminas confirmada por el BOE: hasta 95 euros menos desde el 1 de enero
- Subida pensiones 2026: tabla con pensiones máximas, medias y mínimas
- España recorta pensiones máximas y duplica penalización por jubilación anticipada a rentas altas

Nuria Requena es una periodista especializada en economía y finanzas. Sus artículos ofrecen una visión clara de los mercados, el empleo y las empresas, con explicaciones sencillas y útiles para el lector.






