La economía española aceleró su ritmo entre abril y junio, impulsada por un repunte de la inversión privada y un consumo doméstico que mostró notable fortaleza. Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) revelan un avance del producto interior bruto que supera las estimaciones iniciales y sitúan a España entre las economías con mejor dinamismo dentro de la eurozona.
Estas cifras confirman que la demanda interna ha sido el motor principal del crecimiento, mientras que la aportación del exterior se mantiene débil. A continuación se desglosan las claves del segundo trimestre y las variables que marcarán la evolución del PIB en los próximos meses.
Cómo se distribuyó el crecimiento del PIB en el segundo trimestre
El INE revisó al alza las cifras del trimestre: el PIB creció 0,8% entre abril y junio, dos décimas más que en el trimestre anterior y por encima de las primeras estimaciones. En términos interanuales, el avance fue del 3,1%, mostrando una mejora respecto al cálculo inicial.
- Demanda nacional: fue la gran protagonista, aportando la mayor parte del crecimiento.
- Demanda externa: tuvo una contribución prácticamente nula, con exportaciones e importaciones que apenas equilibraron su efecto neto.
Según el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, el consumo de los hogares se mantuvo sólido gracias a la mejora del mercado laboral y al aumento del poder adquisitivo. Por su parte, el gasto público experimentó un crecimiento moderado, condicionado por la necesidad de ajustarse a las nuevas reglas fiscales.
Inversión empresarial: motor de la expansión y efecto de los fondos europeos
La inversión destacó como la variable con mayor dinamismo en el trimestre. La caída de los costes de financiación tras las sucesivas rebajas de tipos del Banco Central Europeo (BCE) y el despliegue continuado de los fondos Next Generation han favorecido el flujo de inversión.
Datos clave de inversión
- Incremento trimestral de la inversión: 1,8%.
- Crecimiento interanual de la inversión total: 5,8%, con ocho décimas adicionales frente al primer trimestre.
- Inversión en vivienda: subida hasta el 3,1% interanual.
- Maquinaria y bienes de equipo: fuerte impulso, con un avance del 9,7% interanual.
Estos movimientos reflejan tanto la reposición de equipos como proyectos financiados por los fondos europeos, que siguen canalizando recursos hacia modernización y digitalización del tejido productivo.
Comercio exterior: mejora de flujos pero aportación limitada
En el frente exterior se observaron mejoras en los intercambios comerciales, aunque su efecto sobre el PIB fue reducido. Las exportaciones crecieron 4,2% interanual, mientras que las importaciones aumentaron 6,1%, una subida que moderó la contribución neta del exterior.
La comparación con el mismo periodo del año anterior muestra que la demanda interna añadió la mayor parte del crecimiento (unos 3,5 puntos), mientras que la componente externa restó alrededor de medio punto, en un contexto que ya no presenta la incertidumbre previa al acuerdo comercial con Estados Unidos que se resolvió meses atrás.
Empleo y productividad: ritmo alto de creación de puestos de trabajo
El mercado laboral continuó aportando buenas noticias: el empleo creció al mayor ritmo registrado desde comienzos del año. Medido en puestos equivalentes a tiempo completo, el empleo subió 3,5% interanual y creció también frente al trimestre anterior.
- Aumento de puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo: +3,5% interanual.
- Variación trimestral del empleo: +0,8%.
- Horas efectivas trabajadas: incremento más moderado, alrededor del +1,3% interanual.
- Productividad por puesto (FTE): registro de una ligera caída interanual, mientras que la productividad por hora mostró una mejora.
El ministro responsable del área destacó que la combinación de creación de empleo y avances en productividad sitúa a España en una posición favorable para cumplir sus proyecciones anuales. En su intervención, subrayó que la evolución de la productividad por hora contribuye a la sostenibilidad del crecimiento.
Factores de riesgo y escenarios futuros para la economía española
Los analistas señalan que los principales peligros vienen del exterior, con la energía y el comercio internacional como focos de incertidumbre. En el ámbito interno existe el riesgo de que la subida de los costes laborales supere la mejora de la productividad, lo que terminaría presionando márgenes empresariales y la competitividad.
Javier Molina, analista de Mercados, afirma que si se mantiene el mix actual —un consumo interno robusto, inversión al alza y mejoras en productividad—, España podría seguir liderando el crecimiento en el área del euro. No obstante, advierte que un deterioro del contexto exterior o un estrechamiento de márgenes obligaría a una corrección del ritmo.
Señales a vigilar en los próximos trimestres
- Comportamiento del consumo de los hogares y evolución del poder adquisitivo.
- Ritmo de ejecución y efectividad de los fondos Next Generation en proyectos productivos.
- Trayectoria de los tipos de interés marcada por el BCE y su impacto en los costes de financiación.
- Balance entre costes laborales y productividad, que definirá la trayectoria de la competitividad.
- Dinámica de exportaciones e importaciones y la situación de la demanda externa.
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Nuria Requena es una periodista especializada en economía y finanzas. Sus artículos ofrecen una visión clara de los mercados, el empleo y las empresas, con explicaciones sencillas y útiles para el lector.






