Coches fabricados en España pierden terreno en Europa: ganan cuota en estos mercados

La transición hacia vehículos eléctricos está desinflamando algunos de los engranajes que sostienen a la industria automotriz española. Mientras la demanda y las matriculaciones se reorganizan, el golpe más serio se está registrando en las plantas: líneas de montaje pensadas para motores de combustión no se adaptan con la velocidad necesaria y las exportaciones empiezan a resentirse.

El reloj marca 2035 y la normativa europea que cerrará el capítulo de los motores de combustión se acerca. Fabricantes, proveedores y autoridades se encuentran en una carrera contrarreloj para transformar instalaciones, atraer inversiones y evitar que la producción «made in Spain» pierda cuota en mercados tradicionales.

Exportaciones en descenso: datos que explican la alarma

La producción nacional, aún dominada por vehículos con motor térmico, ha visto cómo sus envíos al exterior caen con fuerza. Según Anfac, las exportaciones de vehículos fabricados en España registraron una caída en valor del orden del 10,8%, mientras que la fabricación total se redujo alrededor de un 8,4% en el primer semestre respecto al mismo periodo del año anterior.

Principales mercados y variaciones

  • Europa sigue concentrando la mayor parte: el 93,6% del volumen exportado desde España se dirige al mercado europeo.
  • Por valor económico, los destinos principales en los seis primeros meses fueron:

    • Francia: 18,8% del total y ≈ 3.800 millones €.
    • Alemania: 17,9% y ≈ 3.620 millones €.
    • Reino Unido: 10,9% y ≈ 2.215 millones €.

  • Fuera de la UE destaca Turquía, que ascendió hasta ≈ 1.940 millones € (+12,4%), ganando peso en la participación acumulada.

La transformación productiva: quién fabrica eléctricos en España

El parque industrial español aún está adaptándose. Solo un puñado de plantas produce actualmente vehículos eléctricos en serie:

  • Stellantis, con factorías relevantes en Vigo, Zaragoza y Madrid, ya incorpora algunos modelos electrificados.
  • Mercedes‑Benz, que fabrica furgonetas eléctricas en Vitoria.

En paralelo, grandes movimientos de capital anuncian cambios estructurales: Volkswagen ha presentado un plan de inversión cercano a los 10.000 millones de euros para convertir a España en un eje de su producción eléctrica, con proyectos en Navarra y Barcelona y una megaplanta de baterías prevista en Sagunto (Valencia).

Retos técnicos y de cadena de valor

  • Reconfiguración de líneas de montaje diseñadas para motores térmicos.
  • Necesidad de suministros locales de baterías y componentes eléctricos.
  • Formación y recolocación laboral en la industria auxiliar.

Comercio exterior y balanza: números contrastados

A pesar de la caída en el valor de exportaciones, el sector automotriz mantiene un saldo comercial positivo. En la primera mitad de 2025:

  • El valor de exportaciones de vehículos fue de ≈ 20.246 millones €, un descenso del 10,6% en comparación con el mismo periodo de 2024.
  • Las importaciones de automóviles aumentaron un 8,8%, hasta ≈ 14.530 millones €.
  • El saldo positivo del sector se situó en ≈ 5.680 millones €, aunque supone una reducción del 38,6% respecto al año anterior.

En la jerarquía de productos que más contribuyen positivamente a la balanza comercial española, el automóvil figura muy arriba, solo por detrás del sector agroalimentario (frutas y verduras).

Impacto en el mercado interno y en la oferta de modelos

La composición del parque circulante también ha cambiado: los consumidores en España compran cada vez más modelos procedentes de lugares distintos a los tradicionales centros europeos o asiáticos, en parte porque varias marcas han extendido su producción a países como China o Turquía. Este fenómeno altera la procedencia de las importaciones y la oferta disponible en el mercado doméstico.

Consecuencias para empleados y proveedores

  • Las factorías que no se modernizan afrontan riesgo de pérdida de competitividad.
  • Proveedores locales deben reconvertir procesos y captar inversión para componentes eléctricos.
  • La formación técnica se vuelve crítica para mantener empleo industrial de calidad.

Política industrial y propuestas para recuperar impulso

Ante el desafío, Anfac y otros actores piden coordinación institucional y privada para acelerar la reconversión. El plan presentado por la asociación propone medidas enfocadas a estimular la demanda interna, atraer nuevos modelos y asegurar inversión en la cadena de baterías y componentes eléctricos.

Medidas recurrentes en debate

  • Incentivos fiscales y ayudas directas para compra de vehículos eléctricos y modelos electrificados.
  • Apoyo público‑privado para megainversiones en fábricas de baterías y centros de I+D.
  • Planes de capacitación para trabajadores y planes de reindustrialización regional.

El sector automotriz español afronta así un periodo de tensión y oportunidades: la capacidad para adaptar las líneas de producción y construir una cadena de valor de vehículos eléctricos en el país marcará su relevancia económica en la próxima década. La transición no es solo tecnológica: es una decisión estratégica sobre empleo, exportaciones y presencia industrial que deberá medirse en inversiones, políticas públicas y rapidez de ejecución.

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