La presencia de pequeñas partículas plásticas en el aire ya no es solo una preocupación ambiental: un equipo de científicos españoles ha hallado pruebas directas de microplásticos dentro de las vías respiratorias inferiores de personas vivas. Este descubrimiento aporta evidencia de que las partículas presentes en el ambiente pueden llegar, depositarse y permanecer en los pulmones humanos, abriendo una nueva vía de estudio sobre la contaminación del aire y la salud respiratoria.
El trabajo, realizado por investigadores de la Universidad Politécnica de Cartagena, el Hospital General Universitario de Elche y la Universidad Autónoma de Madrid, utiliza técnicas clínicas para identificar y cuantificar microfibras en el fluido pulmonar, lo que aporta datos inéditos sobre la exposición humana mediante la inhalación.
Método clínico utilizado: lavado broncoalveolar y análisis
Los investigadores recurrieron al lavado broncoalveolar, un procedimiento mínimamente invasivo que permite recuperar muestras del líquido presente en bronquios y alvéolos para su estudio. A partir de 44 pacientes adultos se obtuvieron muestras analizadas con protocolos diseñados para minimizar la contaminación ambiental y caracterizar las partículas encontradas.
- Selección de pacientes ambulatorios sometidos a procedimientos broncoscópicos.
- Procesamiento de las muestras en condiciones controladas para evitar falsos positivos.
- Identificación de formas, tamaños y composición química de las partículas mediante técnicas microscópicas y espectroscópicas.
Resultados principales: cantidad, tamaño y composición de los microplásticos
El estudio detectó una presencia constante de microfibras plásticas en las muestras pulmonares. La media registrada fue de 9,18 microfibras por cada 100 mililitros de fluido, con longitudes que oscilaron entre unos 140 micrómetros y casi 10 milímetros. Más del 94 % se clasificaron como microfibras, predominio que sugiere una fuente relacionada con fibras textiles y materiales similares.
Tamaños, formas y materiales identificados
- Rango de tamaño: 0,14 mm a ~10 mm.
- Forma mayoritaria: fibras alargadas y delgadas.
- Materiales más comunes: rayón, poliéster, celulosa modificada y algodón tratado.
Factores asociados: quiénes presentaron mayores concentraciones
Los análisis mostraron diferencias según características demográficas y hábitos de vida. Concentraciones más altas se detectaron en mujeres, en personas mayores de 60 años y en fumadores activos. Además, quienes desempeñan trabajos con exposición frecuente a fibras o polvos en suspensión mostraron niveles superiores.
- Mayores riesgos: ocupaciones con fibras en suspensión.
- Vulnerabilidad aumentada: edad avanzada y tabaquismo.
- Patrón por sexo: mujeres con concentraciones relativamente superiores.
Relación con la función pulmonar y hallazgos clínicos
La presencia de microplásticos en las muestras se asoció en algunos casos con alteraciones respiratorias. Los investigadores observaron vínculos entre la detección de partículas y una reducción en la función pulmonar, además de cambios radiológicos y la identificación de microorganismos patógenos en ciertas personas.
Posibles mecanismos de daño
- Persistencia: la forma alargada de las fibras dificulta su eliminación por los mecanismos naturales del aparato respiratorio.
- Inflamación: la retención prolongada puede favorecer respuestas inflamatorias locales.
- Exacerbación de enfermedades: potencial para agravar enfermedades pulmonares previas.
Implicaciones para la salud pública y líneas futuras de investigación
Este avance respalda la idea de que la inhalación de microplásticos es una vía real de exposición humana y que las partículas pueden acumularse en bronquios y alvéolos, permaneciendo allí durante largos períodos. Los autores insisten en la necesidad de ampliar estudios para determinar la toxicidad real, los efectos a largo plazo y las dosis críticas.
- Investigar los efectos crónicos y la relación dosis-respuesta.
- Establecer protocolos estándar para la toma y análisis de muestras respiratorias.
- Evaluar estrategias para reducir la liberación de microplásticos en interiores y exteriores.
Medidas recomendadas y reconocimiento científico
Ante la evidencia, los investigadores proponen acciones para disminuir la exposición ambiental y doméstica a microfibras, desde cambios en procesos industriales hasta medidas de ventilación y filtrado en espacios cerrados. También llaman a crear políticas que limiten la liberación de estos materiales desde textiles y otros productos cotidianos.
Premio y visibilidad
El trabajo, liderado por la enfermera investigadora Carmen María Vidal, fue distinguido como mejor artículo científico del mes de julio por el Colegio de Enfermería de Alicante, reconocimiento que subraya la relevancia clínica y social del hallazgo.
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Inés Redondo es una periodista especializada en salud y bienestar. Explica de manera sencilla los avances médicos y comparte consejos prácticos para mejorar la calidad de vida.






