La maternidad en la adolescencia en España muestra una transformación notable en la última década: menos niñas y adolescentes llegan a ser madres, pero las interrupciones voluntarias del embarazo entre las menores siguen en aumento desde 2020. Los datos oficiales revelan una realidad compleja en la que disminuye la natalidad precoz mientras persisten embarazos no deseados que a menudo terminan en aborto.
Las cifras recientes, difundidas con motivo del Día Mundial de la Anticoncepción, permiten trazar un mapa de cómo han cambiado los comportamientos reproductivos de las jóvenes en España y ponen sobre la mesa retos en educación sexual y acceso a métodos anticonceptivos.
Tendencia general: menos nacimientos en madres adolescentes
Las estadísticas de natalidad muestran una caída sostenida entre las menores de 20 años. A junio de 2025 se contabilizaban 29 madres menores de 15 años en España, frente a las 54 registradas en junio de 2015, lo que supone una reducción superior al 46% en ese tramo de edad.
Comparación por décadas y grupos etarios
- En 2024 nacieron 5.422 bebés de madres menores de 20 años, un 37% menos que en 2014 (8.613).
- El descenso afecta tanto a las jóvenes de 15 a 19 años como a las menores de 15; en este último grupo los partos pasaron de 136 en 2014 a 76 en 2024.
- La proporción de partos atribuibles a madres menores de 20 años cayó del 2,01% en 2014 al 1,7% en 2024.
Abortos voluntarios en menores de 20: una tendencia ascendente tras 2020
A diferencia de la caída en nacimientos, las tasas de interrupción voluntaria del embarazo (IVE) entre las menores de 20 han tomado otro rumbo. Tras tocar mínimos en 2020 y 2021, las cifras comenzaron a subir de nuevo.
- La tasa por cada 1.000 mujeres menores de 20 fue de 7,41 en 2020 y 7,90 en 2021.
- En 2023 la tasa ascendió a 9,14 por 1.000, acercándose a la registrada una década antes (9,92 en 2014).
Estos cambios apuntan a un fenómeno concreto: disminuyen los nacimientos adolescentes, pero no se reducen proporcionalmente las concepciones no deseadas, lo que se traduce en un mayor recurso al aborto como solución a embarazos no planificados.
Uso de anticonceptivos entre adolescentes: la advertencia de la OMS
Los hábitos de protección en las relaciones sexuales entre jóvenes son un factor clave para entender por qué se mantienen las interrupciones del embarazo. Un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicado en agosto de 2024 alertó del descenso en el uso del preservativo entre adolescentes europeos durante la última década.
- Casi un tercio de los adolescentes no empleó ni preservativo ni la píldora anticonceptiva en su última relación sexual, según el estudio de la OMS.
- Las diferencias socioeconómicas son significativas: el 33% de adolescentes de familias con menores recursos no usó preservativo en su última relación, frente al 25% entre quienes proceden de hogares más acomodados.
El organismo internacional subraya que esta falta de protección evidencia “lagunas importantes en la educación sexual adecuada por edad y en el acceso a la anticoncepción”.
Implicaciones para la salud pública y la educación sexual
Los datos combinados —menos nacimientos pero más abortos entre jóvenes— obligan a repensar las estrategias de prevención. Entre las medidas que especialistas y responsables sanitarios suelen recomendar destacan:
- Refuerzo de la educación sexual integral en centros educativos y espacios comunitarios.
- Fomento del acceso gratuito y confidencial a métodos anticonceptivos, incluida la atención diferida por vulnerabilidad socioeconómica.
- Campañas específicas para promover el uso del preservativo entre adolescentes, con mensajes adaptados a distintos entornos culturales y económicos.
- Programas de apoyo y acompañamiento para menores que enfrenten embarazos no planificados, para reducir factores de exclusión y vulnerabilidad.
Brechas territoriales y socioeconómicas
Además de las diferencias por renta, persisten variaciones geográficas y de acceso a servicios. En algunas comunidades el descenso de la maternidad adolescente es más pronunciado, mientras que otras registran tasas de aborto y de uso de anticoncepción menos favorables.
Qué cuentan los números sobre la salud reproductiva de la juventud
Las cifras oficiales y los informes internacionales apuntan a una doble lectura: por un lado, éxito parcial en la reducción de los nacimientos entre menores; por otro, asignaturas pendientes en prevención de embarazos no deseados mediante educación y acceso a anticonceptivos.
Para muchos expertos, abordar esta tensión requiere políticas coordinadas entre educación, salud y servicios sociales que prioricen la información veraz y el acceso efectivo a métodos de prevención, sobre todo entre las adolescentes más vulnerables.
Artículos similares
- Salud sexual responsable: estudiantes de enfermería la acercan a jóvenes en Madrid 2026
- Abortos voluntarios crecieron casi 3% en 2024
- Primera condena en España por agresión sexual al quitar un preservativo sin avisar
- Bebidas energéticas: España prohibirá la venta a menores de 16 en 2026
- Redes sociales en España: Sánchez anuncia restricción para menores de 16 años

Álvaro Segarra es un periodista que sigue de cerca la actualidad española. Sus artículos abordan sociedad, cultura y eventos nacionales con un estilo directo que permite a los lectores comprender los temas del país.






