La Gran Manzana volvió a vivir una noche llena de brillo y nostalgia: Victoria’s Secret regresó a la pasarela de Nueva York con una puesta en escena que mezcla memoria, modernidad y una ambición clara por redefinir su identidad. Entre plumas, lentejuelas y mucha música, el evento mostró tanto a las leyendas que construyeron la marca como a nuevas voces que reflejan los cambios del sector.
Lejos de ser una simple repetición de fórmulas pasadas, el espectáculo apostó por una narrativa visual segmentada, por una alfombra rosa con invitados de alto perfil y por una banda sonora que hizo vibrar al público. El regreso puso en primer plano la discusión sobre inclusión, la reinvención estilística y el poder del espectáculo para volver a captar la atención global.
Victoria’s Secret en Nueva York: un retorno con espíritu renovado
Tras años de ausencia en la gran pasarela, la marca mostró una versión que reconoce su historia pero busca modernizarla. El desfile no fue solo una exhibición de lencería; fue un gesto calculado para recuperar presencia mediática y afirmar que el nombre sigue siendo relevante en la conversación global de moda.
- Regreso a escena: la firma volvió a organizar un show masivo en la ciudad que nunca duerme, con producción y estética cuidadas.
- Cast diverso: el casting incluyó tanto íconos históricos como nuevas referencias que representan cuerpos y estilos más variados.
- Expectativa mediática: la cobertura en redes y prensa confirmó el interés por ver cómo la marca se reposiciona.
Adriana Lima y las figuras que marcaron una era
Una de las historias más comentadas fue la reaparición de Adriana Lima, una de las modelos que mejor encarna la era dorada de la firma. Su presencia funcionó como puente entre el pasado y el presente: evocó la memoria colectiva sin monopolizar la narrativa del evento.
Adam Selman y el concepto «de día a noche»: la nueva dirección creativa
El diseño del espectáculo estuvo claramente influido por la visión del director creativo ejecutivo, que planteó una lectura progresiva del vestuario: desde looks diurnos hasta piezas de etiqueta que cerraron la velada. Esta estructura permitió mostrar la variedad del catálogo —desde ropa lencera con espíritu urbano hasta trajes de gala.
- Capítulos temáticos que narran una transición temporal.
- Referencias al streetwear y a la estética Y2K reinterpretada en clave actual.
- Inclusión de tallas y siluetas diversas como parte de un objetivo de renovación.
Selman ha dejado entrever que su experiencia previa con marcas que impulsaron la talla inclusiva fue decisiva para incorporar cambios que la competencia pidió durante años.
La alfombra rosa y las caras famosas: quiénes asistieron
Antes de que empezara el desfile, la pink carpet fue un desfile de celebridades y rostros influyentes que dieron titulares por sus elecciones de vestuario. Hubo espacio tanto para el glamour clásico como para propuestas más arriesgadas y contemporáneas.
- Actrices y modelos internacionales con estilismos sensuales y blazers oversize.
- Influencers y músicos que aumentaron la cobertura en redes.
- Miembros de la realeza y figuras públicas que subrayaron el carácter social del evento.
Invitados que llamaron la atención
Entre los asistentes más comentados estaban personalidades del mundo del entretenimiento y la moda, cada una aportando su propio estilo al ambiente rosa que precede al desfile.
Actuaciones en directo y momentos musicales que marcaron el ritmo
La música fue un elemento central que animó cada segmento. Desde números pop hasta ritmos latinos y K-pop, la banda sonora complementó los cambios de escenario y energía sobre la pasarela.
- Actuaciones enérgicas que conectaron con audiencias globales.
- Presencia de artistas internacionales que contribuyeron al dinamismo del show.
- Temas pegadizos que acompañaron las salidas más espectaculares.
Karol G y otros hitos sobre la pasarela
Uno de los puntos culminantes fue la actuación de Karol G, cuyo tema y puesta en escena levantaron al público. Su presencia subrayó la influencia latina en el espectáculo y aportó un fuerte componente de magnetismo sobre la pasarela.
También destacaron otras intervenciones que mezclaron coreografías y puesta en escena teatral, incluyendo la participación de grupos femeninos por primera vez en la historia reciente del evento.
Tendencias y estilismos: lo que vimos en la pasarela
Las propuestas combinaron nostalgia y actualización: muchas piezas miraron a los años 2000 pero con acabados contemporáneos. La paleta de colores y los materiales jugaron un papel clave en la identidad de cada capítulo.
- Rojo y brillo: un segmento dominado por monos, lentejuelas y transparencias que transmitió fuerza y sensualidad.
- Estética Pink: chándales reciclados en clave fashion, conjuntos deportivos con tacones y un guiño al espíritu college.
- Ropa interior visible: vestidos de fiesta que integran la lencería como parte central del look.
- Piezas cotidianas: opciones de sleepwear y básicos con corte femenino pensados para el uso real.
Entre las apariciones más celebradas estuvo la de algunas top models que abrieron y cerraron segmentos con looks icónicos, recordando el poder que tiene la pasarela para dictar tendencias.
Reacciones, diversidad y el pulso del público
La respuesta del público fue intensa: aplausos, ovaciones y un fuerte eco en redes sociales. La mezcla de nombres consagrados y nuevas caras fue interpretada como un intento serio por abrazar la diversidad después de críticas previas a la marca.
- La presencia de modelos de distintas tallas y orígenes fue vista como un paso adelante.
- Críticas y elogios convivieron en la cobertura, como suele ocurrir con eventos de alto impacto mediático.
- La atención volvió a colocarse en la capacidad del show para reinventarse sin perder su sello distintivo.
Impacto en la industria
Más allá del espectáculo en sí, el desfile funcionó como barómetro: mostró tendencias de consumo, prioridades de marca y la manera en que grandes casas intentan reconectar con audiencias jóvenes sin renegar de su legado. La mezcla de nostalgia y modernidad, sumada a una estrategia de inclusión más visible, será seguida de cerca por competidores y medios especializados.
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Claudia Cañadas es una periodista especializada en moda. Analiza tendencias, examina el trabajo de los diseñadores y ofrece consejos prácticos para un estilo personal y seguro.






