Un grupo de matronas españolas ha vuelto a poner el foco en cómo una alteración silenciosa del ecosistema vaginal puede acabar afectando a embarazos: la relación entre la vaginosis bacteriana y el riesgo de parto prematuro aparece reforzada en una revisión reciente que subraya la importancia de la detección temprana y la actuación clínica coordinada. El texto, fruto del trabajo de tres profesionales de Obstetricia y Ginecología, plantea medidas prácticas y formativas que podrían reducir complicaciones materno-infantiles evitables.
Más allá de definiciones médicas, la nota pone en valor el rol asistencial y educativo de las matronas como puente entre la evidencia científica y la práctica cotidiana en atención perinatal. Su cercanía con las mujeres gestantes las convierte en clave para identificar cambios, orientar pruebas sencillas y acompañar el tratamiento cuando procede.
Qué es la vaginosis bacteriana y por qué importa
La vaginosis bacteriana consiste en una alteración del equilibrio de la microbiota vaginal, donde disminuyen las bacterias protectoras del género Lactobacillus y aumentan microorganismos anaerobios. A menudo cursa sin síntomas claros, lo que dificulta su detección precoz, pero puede tener repercusiones en la salud sexual y reproductiva, sobre todo durante la gestación.
Cómo puede desencadenar un parto prematuro
La revisión analiza los mecanismos biológicos que vinculan la infección con el nacimiento antes de las 37 semanas. Entre ellos destacan procesos inflamatorios locales y la liberación de mediadores que:
- alteran la integridad de las membranas fetales;
- favorecen contracciones uterinas prematuras;
- pueden facilitar la entrada de patógenos hacia el saco amniótico.
Estos efectos no siempre son directos ni universales, pero muestran que la vaginosis no es una simple molestia: en ciertos contextos obstétricos puede incrementar la probabilidad de complicaciones perinatales.
Prevalencia global y factores que aumentan el riesgo
Según la bibliografía revisada, la vaginosis bacteriana afecta a una proporción significativa de mujeres en edad reproductiva. La variación geográfica y los hábitos personales influyen en la prevalencia, por lo que entender los factores de riesgo ayuda a priorizar acciones preventivas.
- Prevalencia estimada: estudios indican que puede afectar a alrededor del 20-30% de las mujeres en edad fértil, con diferencias según el contexto.
- Factores de riesgo observados:
- tabaquismo;
- uso frecuente de duchas vaginales;
- ropa interior sintética que aumenta la humedad;
- relaciones sexuales sin protección o con múltiples parejas;
- uso prolongado de antibióticos o ciertos anticonceptivos que reducen lactobacilos.
Detección y opciones de tratamiento en embarazadas
Criterios diagnósticos prácticos
En la práctica clínica se emplean herramientas sencillas para identificar la VB. Entre ellas destacan:
- criterios clínicos basados en la presencia de síntomas y signos vaginales;
- índices microbiológicos que clasifican la flora vaginal según la proporción de bacterias encontradas.
La combinación de observación clínica y pruebas de laboratorio facilita la toma de decisiones, sobre todo en gestantes con factores de riesgo o antecedentes obstétricos adversos.
Tratamiento y recomendaciones durante la gestación
Cuando se confirma la infección en una mujer embarazada, el manejo habitual incluye terapia antibiótica dirigida. Los fármacos más utilizados en este contexto son el metronidazol y la clindamicina, administrados según pautas que valoran edad gestacional y seguridad fetal. El objetivo es reducir la carga bacteriana, la inflamación local y, con ello, el potencial desencadenante de un parto prematuro.
El papel de las matronas: detección, educación y seguimiento
La revisión destaca a las matronas como protagonistas en la prevención de complicaciones asociadas a la VB. Su relación diaria con las mujeres gestantes les permite:
- identificar signos y síntomas tempranos;
- educar sobre medidas higiénicas y de autocuidado;
- orientar sobre pruebas diagnósticas accesibles y derivación a consulta cuando corresponde;
- acompañar el cumplimiento del tratamiento y el seguimiento obstétrico.
Además, las matronas desempeñan una labor clave en la promoción de la salud sexual y reproductiva y en la detección de otras infecciones que pueden coexistir con la VB, incorporando un enfoque preventivo que beneficia especialmente a quienes tienen antecedentes de parto prematuro.
Investigación, formación y propuestas prácticas
Las autoras de la revisión —Leticia Lledó Gómez, Patricia Vázquez Gay y Elena Fernández García—, todas especializadas en Obstetricia y Ginecología, subrayan la necesidad de invertir en educación profesional y en herramientas diagnósticas asequibles. Su trabajo ha recibido reconocimiento institucional y fue premiado como mejor artículo científico del mes por un colegio profesional local.
Entre las propuestas que emergen del análisis se incluyen:
- programas formativos continuos sobre microbiota vaginal para profesionales de atención perinatal;
- fomento de estudios que clarifiquen el impacto de la VB en distintos subgrupos poblacionales;
- ampliación del acceso a pruebas diagnósticas económicas y de fácil implementación en atención primaria;
- refuerzo del papel de las matronas en equipos multidisciplinares para garantizar intervenciones oportunas.
Estas medidas aspiran a disminuir la carga de partos prematuros asociados a infecciones evitables y a mejorar los resultados de salud tanto para madres como para recién nacidos, integrando evidencia, prevención y atención centrada en la mujer.
Artículos similares
- Mutilación genital femenina: rol de la enfermería en sensibilización, prevención y atención
- Menopausia precoz: síntomas, causas y cuándo buscar ayuda
- España registrará 37.682 nuevos casos de cáncer de mama en 2025, casi el 30% de todos los tumores femeninos
- Enfermeras clave en el abordaje de los trastornos respiratorios del sueño, según Separ
- Prevenir tumores digestivos: nuevo libro explica cómo reducir el riesgo de cáncer

Inés Redondo es una periodista especializada en salud y bienestar. Explica de manera sencilla los avances médicos y comparte consejos prácticos para mejorar la calidad de vida.






