La campaña de vacunación de este otoño pretende ir más allá de evitar contagios respiratorios: los expertos insisten en que ponerse la vacuna contra la gripe y la de la covid aporta beneficios que repercuten en la salud general y en la prevención de enfermedades graves. Mensajes y datos científicos tratan de convencer sobre por qué inmunizarse ya no es solo una medida individual, sino una decisión colectiva con efectos directos sobre hospitalizaciones y mortalidad.
Con el lema «El mejor plan para este invierno: vacunarse», las autoridades y sociedades científicas han lanzado una estrategia informativa dirigida a quienes aún dudan, a los grupos más vulnerables y al personal sanitario. Las evidencias acumuladas apuntan a que las vacunas respiratorias disminuyen riesgos cardiovasculares, reducen ingresos hospitalarios y contribuyen a proteger a la población más frágil.
Por qué la vacunación estacional importa: más que proteger las vías respiratorias
Hoy sabemos que las vacunas contra la gripe, el neumococo y la covid no solo evitan infecciones agudas: tienen efectos beneficiosos que afectan a órganos y sistemas distintos de las vías respiratorias. Estudios recientes muestran que inmunizarse reduce la probabilidad de sufrir eventos cardiovasculares y puede incluso disminuir el riesgo de ciertas demencias.
- Reducción de eventos cardíacos: la vacunación antigripal está asociada a una caída sustancial en el riesgo de infarto y otros problemas cardiovasculares.
- Menor mortalidad en pacientes con enfermedades crónicas: las vacunas reducen la probabilidad de desenlaces fatales en grupos con comorbilidades, como la hipertensión o la insuficiencia cardíaca.
- Protección indirecta: al evitar hospitalizaciones por infecciones respiratorias se alivian las unidades de cuidados intensivos y se reducen contagios en entornos cerrados.
Quiénes deben priorizar la vacunación: grupos de mayor riesgo
La campaña se dirige especialmente a personas con mayor riesgo de complicaciones, pero también pone el foco en quienes conviven o cuidan a estos colectivos. A continuación, los sectores a los que se recomienda vacunarse con prioridad.
- Personas mayores de 60 años (con especial énfasis en mayores de 70).
- Niños entre 6 meses y 5 años.
- Personas con enfermedades crónicas o inmunodeprimidas.
- Mujeres embarazadas.
- Personal sanitario y profesionales que atienden a población vulnerable.
Además, se aconseja comprobar la cobertura frente al neumococo, responsable de muchas neumonías graves en la tercera edad, y completar las dosis de refuerzo contra la covid cuando corresponda.
Impacto sobre el corazón y el sistema circulatorio
Uno de los mensajes que más fuerza ha tenido entre los especialistas es el vínculo entre infecciones respiratorias y eventos cardiovasculares. La evidencia científica plantea que la inmunización reduce de forma significativa el riesgo de sufrir problemas del corazón en los meses posteriores a la vacunación.
Datos clave sobre reducción de riesgos
- La vacunación antigripal puede disminuir el riesgo de accidente cardiovascular en torno a un 35% durante los 12 meses siguientes a la inmunización.
- El riesgo de ictus isquémico se reduce en aproximadamente un 12–16% tras la vacunación contra la gripe.
- Entre pacientes hipertensos, se ha observado una caída del 18% en la mortalidad por cualquier causa tras vacunarse.
Por el contrario, sufrir gripe, neumonía por neumococo o una infección por coronavirus incrementa el riesgo de complicaciones cardíacas: las infecciones respiratorias pueden elevar en torno al 30% la probabilidad de un evento cardiovascular y la covid aumenta la probabilidad de fallo cardíaco o trombosis en el corto plazo. La vacunación frente a la covid, además, ha mostrado reducir la mortalidad entre pacientes con insuficiencia cardíaca en porcentajes muy elevados.
Vacunar a los niños: mitos y realidades
Los pediatras insisten en que la gripe no es un mal menor en los menores de cinco años. Aunque con frecuencia los padres subestiman la amenaza, los datos históricos muestran que antes de incorporar la vacunación infantil al calendario hubo miles de ingresos pediátricos cada temporada.
- Antes de 2023, cuando la vacunación infantil no era general, se registraban más de 4.000 hospitalizaciones anuales de niños por gripe, con varias decenas de fallecimientos.
- Entre los menores de 5 años ingresados, aproximadamente un 80% lo hacía por la propia gripe y no por complicaciones de otras patologías.
- Vacunar a niños de entre 6 meses y 5 años reduce la circulación viral y protege a los grupos vulnerables por efecto de inmunidad comunitaria.
Situación entre profesionales sanitarios y retos de cobertura
A pesar de su papel en la protección de pacientes, la cobertura vacunal del personal sanitario es todavía insuficiente. Las sociedades científicas reclaman medidas para aumentar la tasa de vacunación entre quienes trabajan en centros de salud y hospitales.
- Actualmente, menos de la mitad del personal sanitario está vacunado contra la gripe; cifras oficiales indican alrededor del 39%.
- Para considerar a los profesionales protegidos y minimizar riesgos de transmisión a pacientes, se estima necesario alcanzar al menos un 75% de cobertura.
- Los especialistas proponen campañas informativas, facilidades logísticas y recordatorios para lograr esa meta.
Recomendaciones prácticas y mensajes de la campaña
La iniciativa informativa utiliza materiales en diversos medios y recuerda que la decisión de vacunarse tiene impacto individual y colectivo. Entre las recomendaciones concretas figuran:
- Personas mayores y con factores de riesgo: acudir cuanto antes para recibir la vacuna antigripal y revisar la pauta frente al neumococo.
- Mayores de 70 años: considerar el refuerzo de la vacuna contra la covid según indicaciones sanitarias.
- Padres de menores de 6 meses a 5 años: vacunar a los niños conforme a la pauta recomendada.
- Personal sanitario: priorizar la vacunación para proteger a pacientes y reducir la transmisión nosocomial.
El objetivo de la campaña es despejar dudas, exponer la evidencia científica y convencer a quienes aún no se han vacunado de que rechazar la inmunización supone perder una oportunidad de evitar complicaciones evitables.
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Álvaro Segarra es un periodista que sigue de cerca la actualidad española. Sus artículos abordan sociedad, cultura y eventos nacionales con un estilo directo que permite a los lectores comprender los temas del país.






