Propietarios en España caen a mínimo histórico del 70,6%

La proporción de hogares españoles que poseen su vivienda sigue disminuyendo, según la última encuesta financiera del Banco de España. El informe de 2024 muestra una caída sostenida en la tasa de propiedad que invita a analizar cómo cambian las dinámicas de acceso a la vivienda y el perfil económico de las familias.

Detrás de la estadística hay factores generacionales, variaciones en la riqueza y transformaciones en el ahorro: mientras menos hogares contraen deuda, el acceso a una vivienda propia se complica para amplios sectores de la población.

Fotografía general: menos propietarios y menos apalancamiento

El estudio del Banco de España sitúa la tasa de hogares propietarios en alrededor del 70,6% en 2024, frente al 72,1% registrado en 2022, prolongando una tendencia a la baja iniciada hace más de una década. Esta disminución no se concentra en un solo segmento: afecta a distintos tramos de edad e ingresos, aunque con matices.

  • La caída ha sido notable entre los hogares de mayor renta y los que declaran menor riqueza neta.
  • Los responsables de hogar de entre 35 y 44 años presentaron una reducción más acusada en la probabilidad de ser propietarios.
  • Al mismo tiempo, se observó un ligero repunte de la propiedad entre ciertos grupos jóvenes, ligado a quienes alcanzaron independencia económica.

La pérdida relativa de propietarios se acompaña de un fenómeno claro: las familias están reduciendo su endeudamiento agregado. Entre 2022 y 2024 el endeudamiento total descendió cerca de un 4,8% anual, un proceso que el organismo califica como desapalancamiento.

Generaciones, mercado laboral y decisiones sobre vivienda

El informe destaca diferencias generacionales en el acceso a la vivienda. Las cohortes mayores consiguieron comprar más temprano en la vida y mantienen elevadas tasas de propiedad, mientras que las generaciones nacidas en décadas posteriores se enfrentan a mercados laborales y expectativas distintas, lo que condiciona sus planes de compra.

Qué significa para los jóvenes

  • Alquilar en edades tempranas reduce la exposición a deuda hipotecaria, y por tanto la vulnerabilidad financiera.
  • El desplazamiento de la decisión de compra hacia edades superiores (por ejemplo, moverse de comprar antes de los 30 a hacerlo alrededor de los 35) mejora la posición patrimonial de algunos, pero no compensa las brechas históricas.

Riqueza neta por propietarios y no propietarios

El estudio muestra que la riqueza neta mediana de quienes poseen su vivienda principal aumentó moderadamente entre 2022 y 2024, mientras que los no propietarios registraron incrementos porcentuales mayores pero partiendo de niveles muy bajos.

  • Propietarios: crecimiento mediano de la riqueza neta cercano al 8,4%.
  • No propietarios: aumento mediano alrededor del 18,3%, aunque con un punto de partida reducido.

Estos movimientos reflejan, en buena medida, la reducción de deuda y cambios en la composición de activos. Además, la vivienda principal sigue siendo el activo más relevante para las familias: representa más de la mitad del valor de los bienes reales y una parte sustancial del total patrimonial.

Ingresos: la mediana recupera niveles de principios de siglo

En cuanto a la renta, la mediana de ingresos en 2023 superó por primera vez el nivel observado en 2001, según la encuesta. Entre 2021 y 2023 el ingreso agregado creció a una tasa media anual próxima al 3,3%.

Quiénes ganan más y quiénes se quedan atrás

  • Los hogares del 20% con menores ingresos experimentaron aumentos marcados —en torno al 7%—, lo que sugiere cierta mejora en la base de la distribución.
  • El decil superior no mostró el mismo dinamismo: los más ricos no registraron crecimiento en este periodo.
  • Por nivel educativo, los incrementos fueron mayores entre quienes tienen menos formación, mientras que las rentas medianas entre titulados universitarios se mantuvieron estables o descendieron ligeramente.

El Banco de España vincula estos resultados con la evolución del mercado laboral: el dinamismo salarial parece haberse concentrado en sectores y grupos con rentas por debajo de la mediana.

Ahorro y activos financieros: del cuenta corriente al instrumento con rendimiento

Los activos financieros de los hogares marcaron máximos en la serie de la encuesta: la mediana pasó a niveles muy superiores a principios de siglo. Un dato relevante es la migración del ahorro desde cuentas corrientes hacia instrumentos que generan rendimiento.

  • Mediana de activos financieros en 2024: alrededor de 17.600 euros, frente a 6.000 euros en 2002.
  • Los incrementos porcentuales más altos se observaron en los hogares de menores ingresos, aunque partiendo de una base menor.
  • Entre los encuestados de mayor renta hay una preferencia marcada por instrumentos como las acciones no cotizadas.

Esta transformación en la composición del ahorro se atribuye, según el informe, a una mayor cultura financiera y a una mayor sofisticación en la elección de productos por parte de las familias.

Endeudamiento medio y exposición de los hogares

A finales de 2024 algo más de la mitad de los hogares tenía algún tipo de deuda, y el importe medio por hogar endeudado rondaba los 30.000 euros. La menor proporción de deuda respecto al ingreso bruto se interpreta como un elemento positivo para la resiliencia financiera de las familias frente a choques económicos.

  • 54% de los hogares con deuda.
  • Endeudamiento medio aproximado: 30.000 euros.
  • Menor ratio deuda/ingreso implica menor vulnerabilidad ante subidas de tipos o pérdida de ingresos.

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