El Ministerio de Sanidad ha publicado los datos más recientes sobre la aplicación de la ley de eutanasia en España y muestran un crecimiento rápido de las solicitudes, pero también revelan un desajuste entre peticiones y procedimientos realizados. En 2024 se registraron cientos de solicitudes, aunque menos de la mitad llegaron a ejecutarse por distintos motivos que han puesto de manifiesto fallos en los tiempos de tramitación y en la organización asistencial.
La norma, vigente desde junio de 2021, consagra el derecho a una muerte asistida en el sistema público cuando se cumplen los requisitos legales. Tres años y medio después, las cifras permiten analizar quién solicita la eutanasia, cuánto tarda el proceso y por qué muchas peticiones no concluyen en una prestación efectiva.
Evolución y cifra global: solicitudes de eutanasia en España en 2024
En el año completo más reciente disponible, 905 personas presentaron una solicitud de eutanasia según los registros oficiales. Ese volumen casi duplica las cifras registradas en 2022, cuando se contabilizaron cerca de 500 peticiones, lo que sugiere un aumento notable de la demanda social y clínica.
- Solicitudes registradas en 2024: 905
- Procedimientos realizados: 426
- Proporción sobre mortalidad total: aproximadamente 0,10% (una de cada 1.000 defunciones)
Por qué muchas solicitudes no llegan a tramitarse: causas y porcentajes
De las 905 peticiones del año, menos de la mitad culminaron en una muerte asistida. Existen varias razones que explican esa brecha:
- Muerte antes de resolverse la solicitud: alrededor del 33% de los casos—es decir, un tercio de los solicitantes falleció mientras esperaba la resolución administrativa.
- Requisitos legales no cumplidos: en el 15% de los expedientes la Comisión de Garantía y Evaluación constató que no se daban las condiciones establecidas por la ley (141 casos).
- Renuncia por parte del paciente: 54 personas retiraron su petición antes de que se llevara a cabo el procedimiento.
Tramitación y plazos: el recorrido administrativo paso a paso
El itinerario administrativo que sigue una solicitud incorpora varias etapas y actores. La ley marca garantías para asegurar la voluntariedad y la evaluación clínica, pero en la práctica esos pasos pueden alargar los tiempos:
Fases del procedimiento
- Presentación de la solicitud por la persona interesada.
- Asignación de un médico responsable que debe evaluar la petición.
- Valoración por un médico consultor que examina el caso de forma independiente.
- Remisión del expediente a la Comisión de Garantía y Evaluación autonómica, que verifica el cumplimiento de los requisitos.
- Decisión final y, si procede, programación del procedimiento de muerte asistida.
Según los datos oficiales, el tiempo medio desde la solicitud inicial hasta la resolución definitiva es de 82 días. En teoría, cuando todo es favorable, la decisión debería adoptarse en plazos de unas cuatro semanas, pero la realidad muestra demoras que para los pacientes en situación terminal pueden resultar críticas.
Reclamaciones y propuestas para acelerar los plazos
La asociación Derecho a Morir Dignamente y otras voces del sector insisten en reducir los tiempos de respuesta. Reclaman medidas concretas como la asignación de un médico responsable en 48 a 72 horas y la acortación de los plazos legales hasta 20 días para pacientes terminales, con el objetivo de evitar que el propio proceso administrativo se convierta en un obstáculo para ejercer el derecho reconocido.
Quiénes solicitan la eutanasia: edad, enfermedades y capacidad
El perfil de las personas que piden la eutanasia es bastante definido:
- Predominio de pacientes mayores de 60 años, con un porcentaje significativo de octogenarios (aprox. 27%).
- Las patologías más frecuentes son las neurológicas (32,5% de los casos) y el cáncer.
- La gran mayoría de las solicitudes se realizaron por personas con plena capacidad de decisión; solo 51 casos correspondieron a situaciones de capacidad cuestionada.
Contexto internacional: comparaciones que ponen perspectiva
Las cifras españolas son todavía reducidas si se comparan con países con una experiencia más larga en eutanasia y muerte asistida. El Ministerio subraya que la tasa de mortalidad por eutanasia en España es:
- Unos 10 veces menor que la observada en Australia.
- Alrededor de 40 veces menor que la de Bélgica.
- Significativamente inferior también respecto a Países Bajos, donde la práctica está más extendida.
Estos datos sitúan a España en una fase inicial de implantación y normalización del procedimiento dentro del sistema sanitario público, aunque las cifras también evidencian tensiones operativas y éticas que siguen siendo objeto de debate público y técnico.
Artículos similares
- Residencia para 500.000 migrantes sin papeles en España
- Eutanasia de Noelia Castillo: qué revela el circo mediático sobre ética y prensa
- Gatos negros: ciudad en España prohíbe temporalmente su adopción
- Permisos consecutivos para familiares de pacientes en cuidados paliativos en España
- Latinoamericanos y romaníes sufren mayor discriminación racial en España

Álvaro Segarra es un periodista que sigue de cerca la actualidad española. Sus artículos abordan sociedad, cultura y eventos nacionales con un estilo directo que permite a los lectores comprender los temas del país.






