España condena intervención en Venezuela junto a gobiernos de izquierda latinoamericanos

España ha dado un paso adelante en la respuesta internacional tras la captura en Venezuela ordenada por el gobierno de Estados Unidos. La acción —que afecta directamente al presidente Nicolás Maduro y ha encendido las alarmas diplomáticas en la región— ha provocado una declaración conjunta de varios gobiernos latinoamericanos que exige frenar cualquier intervención unilateral.

Tras una reacción inicial tibia desde Madrid, el Ejecutivo de Pedro Sánchez se sumó este domingo a una postura más firme junto a Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay. Los seis mandatarios lanzaron un comunicado que subraya la defensa de la soberanía, el respeto al derecho internacional y el rechazo a las operaciones militares sin mandato multilateral.

Gobiernos iberoamericanos firman una protesta colectiva contra la intervención de EE. UU.

La nota fue firmada por los presidentes Pedro Sánchez, Luiz Inácio Lula da Silva, Gabriel Boric, Gustavo Petro, Claudia Sheinbaum y Yamandú Orsi. Con una formulación coordinada, los seis gobiernos expresan su rechazo a las acciones militares unilaterales y alertan sobre las consecuencias que una medida de ese tipo puede tener para la estabilidad regional.

  • Firmantes: España, Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay.
  • Reclamo central: cesar cualquier intervención que no cuente con respaldo internacional.
  • Mensaje político: insistencia en la no injerencia y la solución pacífica del conflicto.

Fundamentos jurídicos: por qué la acción estadounidense choca con el derecho internacional

El comunicado hace referencia explícita a principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas. Según los firmantes, la operación ordenada desde Washington vulnera la prohibición del uso de la fuerza y atenta contra la integridad territorial y la soberanía del Estado venezolano.

Principios citados por los gobiernos

  • Prohibición de la amenaza o el uso de la fuerza entre Estados.
  • Respeto de la soberanía y la integridad territorial.
  • Solución pacífica de controversias a través del diálogo y la negociación.

En términos jurídicos, los mandatarios advierten que la intervención crea un precedente que podría debilitar los mecanismos multilaterales y la protección de Estados frente a incursiones externas. Para los firmantes, la única vía legítima debe ser la diplomacia y los procesos políticos internos venezolanos.

Petición a la ONU: mediación y medidas para reducir la tensión

Los gobiernos instan al Secretario General de la ONU y a los países miembros a activar sus instrumentos de mediación. El llamado es a emplear las «buenas oficinas» diplomáticas para desescalar la situación y preservar la paz.

  • Solicitan apoyo de la ONU para facilitar el diálogo político.
  • Piden a la comunidad internacional que actúe para evitar enfrentamientos armados.
  • Reclaman respeto al derecho humanitario y protección de la población civil.

Riesgos para la población y la estabilidad económica por el control de recursos

Uno de los puntos más contundentes del texto es la preocupación por las consecuencias humanitarias y económicas. Los líderes advierten sobre cualquier intento de control, administración o apropiación externa de recursos naturales estratégicos, prácticas que consideran incompatibles con el marco jurídico internacional y dañinas para la región.

  • Posible impacto en servicios básicos y abastecimiento para la población civil.
  • Riesgo de colapso institucional y crisis económica si se instrumentan controles externos.
  • Amenaza a la seguridad regional por la militarización de recursos estratégicos.

Unidad regional y el llamamiento a superar diferencias políticas

El comunicado no sólo enfatiza el marco legal, sino que apuesta por una idea recurrente en la diplomacia latinoamericana: la necesidad de preservar a América Latina y el Caribe como una zona de paz. Los gobiernos piden que las diferencias ideológicas no impidan una respuesta conjunta frente a acciones que puedan desestabilizar el área.

En la declaración se subraya que sólo un proceso político inclusivo, encabezado por los propios venezolanos, permitirá soluciones democráticas, sostenibles y respetuosas de los derechos humanos. A su vez, instan a los actores internacionales a abstenerse de medidas que aumenten la tensión y pongan en riesgo a la población.

Acciones concretas reclamadas y posibles siguientes pasos diplomáticos

Entre las demandas que figuran en el escrito se destacan peticiones concretas para evitar una escalada:

  • Retiro de cualquier fuerza o operación extranjera que no cuente con autorización multilateral.
  • Impulso de procesos de diálogo inclusivos en Venezuela con acompañamiento internacional.
  • Cooperación regional para garantizar la protección de civiles y la gestión transparente de recursos.

Los signatarios también solicitan que organismos multilaterales y países con influencia actúen con responsabilidad para impedir que la situación se deteriore y derive en un conflicto mayor.

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