Las distracciones al volante siguen siendo un desafío que las autoridades de tráfico intentan atajar con medidas tecnológicas y campañas informativas. Esta semana la Dirección General de Tráfico ha reforzado su estrategia contra el uso indebido del teléfono móvil al volante con una red ampliada de vigilancia y controles que pretenden reducir siniestros relacionados con la falta de atención.
Concretamente, la instalación de dispositivos en las calzadas y el despliegue de mensajes preventivos buscan cambiar hábitos arraigados entre conductores. La idea es simple: menos distracciones, menos riesgo. A continuación se detallan las novedades, las sanciones previstas por la normativa vigente y cómo se aplicará esta iniciativa en las carreteras.
245 cámaras en vías: qué buscan y cómo operan
Desde el lunes pasado, la DGT ha activado 245 cámaras situadas en diferentes tramos de la red viaria. El propósito no es solo sancionar, sino también detectar comportamientos que incrementan la probabilidad de accidentes mortales, entre ellos el uso del teléfono móvil durante la conducción.
Estos equipos forman parte de una estrategia que combina tecnología y fiscalización presencial. Además de las cámaras, la campaña cuenta con la participación de agentes y voluntarios para aumentar la visibilidad del mensaje y facilitar la concienciación social.
La nueva normativa 2024: límites y excepciones sobre el uso del móvil
La reforma del Reglamento de Circulación introducida en 2024 prohíbe expresamente el manejo manual de dispositivos de telefonía móvil mientras se conduce. No obstante, la ley contempla excepciones técnicas: solo está permitido comunicarse sin usar las manos, mediante sistemas de manos libres o con equipos que no exijan auriculares que cubran ambos oídos.
Qué sí y qué no permite la ley
- Permitido: uso de sistemas manos libres que no requieran sostener el aparato.
- No permitido: sujetar el teléfono con la mano, marcar, teclear o manipular aplicaciones.
- Restricción a auriculares: el uso de cascos o auriculares que impidan la percepción del entorno puede estar limitado.
Sanciones: importes, pérdida de puntos y supuestos concretos
La normativa prevé distintos niveles de sanción según la gravedad y las circunstancias. La sanción típica por usar el móvil con la mano asciende a 200 euros y conlleva la retirada de seis puntos del permiso de conducir.
Hay matices importantes que conviene conocer:
- Si el teléfono está en un soporte: la multa puede mantenerse en 200 euros, pero la pérdida de puntos se reduce, normalmente a tres.
- Uso con auriculares: también puede sancionarse con 200 euros y la pérdida de tres puntos.
- Cuando el móvil obstaculiza la visión: la multa baja a 80 euros y no implica pérdida de puntos.
- En casos catalogados como infracción muy grave, las cantidades pueden incrementarse, llegando en ciertas circunstancias hasta los 600 euros.
Estos criterios se aplican incluso si el vehículo está parado en un atasco o en un semáforo, por lo que aparcar o detenerse momentáneamente no exime de responsabilidad. Además, como en otras sanciones administrativas, existe la posibilidad de acogerse al pronto pago y reducir el importe a la mitad en caso de abono inmediato.
Acciones en carretera: agentes, policías locales y voluntariado
La campaña no se limita a las cámaras: desde el despliegue inicial se ha contemplado la colaboración de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil y de policías autonómicas y locales que decidan sumarse. El objetivo es coordinar controles y labores pedagógicas en distintos puntos del país.
Complementando la labor policial, participarán voluntarios de la Federación Nacional de Lesionados Medulares y Otras Discapacidades Físicas. Estos colaboradores acompañarán a los agentes en trayectos y paradas informativas para transmitir de primera mano las consecuencias que puede tener una conducción distraída.
Por qué insisten en campañas y vigilancia continua
Las cifras explican la insistencia: las distracciones continúan figurando entre los factores más presentes en los siniestros viales mortales. Según datos manejados por la DGT, casi un tercio de los accidentes con resultado de muerte registrados el último año estuvieron relacionados con pérdida de atención por el uso de dispositivos u otras causas similares.
Ante esa realidad, las autoridades combinan control técnico —como las cámaras— con mensajes pedagógicos y sanciones que buscan disuadir. El fin práctico es reducir comportamientos de riesgo y, en última instancia, salvar vidas.
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Rubén Alcántara es un periodista deportivo que transmite su pasión a través de análisis detallados y relatos dinámicos. Desde el fútbol hasta el baloncesto, cubre las competiciones más importantes y permite a los lectores vibrar con sus equipos favoritos.






