Milán volvió a convertirse en el epicentro de la moda y dejó en sus pasarelas una hoja de ruta clara sobre lo que veremos en la calle el próximo otoño-invierno. Estrenos, regresos sorpresivos y reinterpretaciones de iconos marcaron una semana que combinó respeto por el oficio con apuestas arriesgadas en color y volumen.
Desde cambios en las direcciones creativas hasta la vuelta de supermodelos históricos, las colecciones presentadas en la ciudad italiana ofrecen pistas sobre materiales, siluetas y accesorios que dominarán los armarios: desde la persistencia del cuero hasta la reinvención del negro como color principal y la consolidación del boho chic y las capas como tendencia recurrente.
Tendencias generales que marcaron la Semana de la Moda de Milán
- Capas y superposiciones: abrigos largos, maxi bufandas y prendas que se combinan para crear looks modulables.
- Sastrería renovada: cortes clásicos con detalles contemporáneos, hombros marcados y cinturas trabajadas.
- Materiales protagonistas: cuero en múltiples acabados, el intrecciato reinventado, satén y terciopelo que aportan brillo y textura.
- Paleta cromática: el negro se reafirma como protagonista, mientras que el mostaza y los tonos tierra refuerzan su presencia.
- Accesorios con voz propia: botas XXL, bolsos reinterpretados y pañuelos o cuellos contundentes como complementos clave.
Diseñadores y casas: reinterpretaciones y apuestas por materiales
Tod’s: el cuero como columna vertebral
Tod’s consolidó el papel del cuero en piezas variadas: gabardinas, vestidos con cortes asimétricos y guantes que se conectan con bolsos y brazaletes. La propuesta enfatiza el saber hacer artesanal y explora formas arquitectónicas que combinan volúmenes fluidos con siluetas definidas.
- Prendas exteriores con cortes inesperados.
- Texturas que alternan entre mate y brillo.
- Paleta otoñal dominada por marrones, caramelo y cremas con toques gráfico en blanco y negro.
El resultado es una colección que habla de tradición pero que presenta una lectura contemporánea de la elegancia práctica.
Sportmax: funcionalidad con movimiento
La propuesta de Sportmax giró en torno a prendas transformables y capas que permiten combinar texturas opacas y translúcidas sin perder una estética sofisticada. La marca apuesta por una mujer que exige versatilidad sin renunciar a la estética.
- Superposiciones que renuevan el concepto de look diario.
- Accesorios potentes: botas extragrandes, tacones con punta cuadrada y clutches gráficos.
- Contrastes entre cuero y tejidos mate o brillantes para jugar con el volumen.
Ermanno Scervino: mezcla de épocas y reconstrucción de la silueta
Ermanno Scervino ofreció una mezcla entre lo práctico y lo romántico, transformando materiales como el denim y recuperando guiños a los años cincuenta. La colección trabaja la cintura, faldas lápiz y vestidos bordados junto a trajes que conservan la suavidad y una cierta ligereza.
Los complementos aportaron contraste: botas cowboy, mocasines brillantes y zapatos que suavizan la sensualidad de algunos vestidos lenceros modernizados con corsés y encajes.
Dolce & Gabbana: sastrería siciliana y feminidad clásica
La casa italiana hizo un tributo a su herencia con una lectura contemporánea de la sastrería y la silueta reloj de arena. Encajes, negro y satén volvieron a articular una propuesta de elegancia atemporal que recupera la identidad mediterránea de la firma.
La presencia de rostros emblemáticos en el front row reforzó el sentido de continuidad y celebración alrededor de la colección.
Moschino: homenaje cromático a Argentina
Adrián Appiolaza llevó a la pasarela referencias directas a su país natal con una propuesta llena de color, estampados y guiños pop. La colección mezcló iconografía argentina —desde figuras históricas hasta monumentos urbanos— con el humor y la ironía que forman parte del ADN de Moschino.
Los zapatos asumieron un papel protagonista: formas inesperadas y combinaciones de tonos que refuerzan la idea de experimentación lúdica.
Bottega Veneta: un rojo contundente y siluetas dramáticas
En su segunda visión para la casa, Louis Trotter presentó una pasarela bañada en rojo intenso y siluetas largas y estructuradas. El intrecciato, sello de la firma, trascendió los accesorios y apareció en abrigos, faldas y cinturones, reforzando la identidad artesanal.
La colección apostó por contrastes de color: tonos sobrios como gris y beige se iluminaron con toques de mostaza, rosa o cobalto.
Giorgio Armani: nueva etapa manteniendo la esencia
Tras la muerte del fundador, la primera colección sin Giorgio Armani buscó preservar el espíritu de la casa con matices propios. Silvana Armani presentó diseños que respetan la sastrería clásica pero incorporan detalles sutiles como cinturas más bajas y abrigos envolventes alargados.
- Chaquetas sin relleno y vestidos con drapeados sutiles.
- Texturas como satén y terciopelo que aportan brillo a paletas oscuras.
- Accesorios en burdeos, azul intenso y verde salvia.
Missoni: capas, texturas y monocromía tierra
Missoni recuperó la idea de vestirse por capas mediante maxi bufandas, abrigos largos y pantalones de volumen reinventado. La propuesta se basó en una paleta de tonos tierra, rayas y cuadros verticales que se combinan con destellos metálicos y texturas variadas.
Nº 21: minimalismo despreocupado y naturalidad cotidiana
La colección de Nº 21 presentó una estética que apuesta por la naturalidad y el comfort: micro tops, faldas de encaje, chaquetas de cuero y vestidos tipo bustier convivieron en una pasarela que jugó con volúmenes y minimalismo intencionado.
Los tejidos metalizados y una paleta que va del negro al plata y al rojo intenso completaron la propuesta.
Etro: boho maximalista y mezcla de tradiciones
Etro reforzó la vigencia del boho chic con blusas fluidas, vestidos vaporosos, bordados y estampados paisley combinados con tartanes y motivos medievales. La estética mira tanto al pasado artesanal como a la fantasía contemporánea.
El calzado ofreció variedad: desde botas robustas hasta colaboraciones con marcas de calzado para propuestas más funcionales.
Max Mara: historia y modernidad con autoridad femenina
Ian Griffiths volvió a mirar al pasado para construir una imagen poderosa: abrigos con hombros marcados, faldas maxi en cashmere y el regreso de piezas icónicas trabajadas en paletas que enfatizan marrones, burdeos y negros. La colección subrayó una idea de fuerza femenina contenida en el clasicismo.
BOSS: sastrería ochentera revisitada
BOSS actualizó la sastrería de los años ochenta y noventa con hombreras marcadas, solapas elevadas y cinturas entalladas. Las chaquetas cruzadas se acompañaron de pantalones de pinza y accesorios que introducen color y textura, como fulares y fajines con estampados florales.
Prada: texturas superpuestas y énfasis en el cuello
Miuccia Prada y Raf Simons propusieron una muestra de superposiciones donde las transparencias y los acabados desgastados dialogan con accesorios contundentes. El cuello emergió como elemento clave —bufandas, cuellos de pelo y estampados— y los puños XXL añadieron un guiño teatral que contrasta con la sobriedad.
Emporio Armani: convergencia de géneros en un guiño a los años veinte
Con una colección titulada Maestro, Emporio Armani presentó por primera vez una pasarela que integra propuestas femeninas y masculinas interpretadas en clave contemporánea. Chalecos abotonados, cuadros escoceses y accesorios vintage se combinaron con siluetas nocturnas y texturas que van del mate al brillante.
Roberto Cavalli: una visión gótica y seductora
La casa italiana mostró su lado más oscuro y exuberante con una predominancia del negro en looks que incluyeron cuero, jacquard con texturas animales, tul bordado y mangas extralargas. La propuesta recupera la sensualidad exacerbada de la firma pero la reúne en una atmósfera más oscura y lujosa.
Accesorios y detalles que dominarán las calles
- Botas XL: largas y contundentes, vuelven como pieza central del invierno.
- Bolsos reinterpretados: versiones nuevas de clásicos y formas juguetonas.
- Cuellos y bufandas: se convierten en protagonistas, desde animal print hasta cuadros.
- Joyas geométricas y cinturones entrelazados: rematan looks con personalidad.
Paleta de color y materiales a observar
La Semana de la Moda de Milán dejó una paleta clara: predominio de negros y marrones oscuros, la reafirmación del mostaza como color de acento y la presencia constante de tonos burdeos y azules profundos. En cuanto a tejidos, destacan:
- Cuero en múltiples acabados.
- Terciopelo y satén para aportar brillo.
- Tejidos técnicos y transparencias para capas nocturnas.
- Entrelazados artesanales que migran de los accesorios a las prendas.
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Claudia Cañadas es una periodista especializada en moda. Analiza tendencias, examina el trabajo de los diseñadores y ofrece consejos prácticos para un estilo personal y seguro.






