La creciente crisis en el suministro de memoria está reconfigurando el mercado de la electrónica de consumo: lo que hasta hace poco eran portátiles económicos y teléfonos asequibles se está convirtiendo en un bien cada vez más caro. Un informe de analistas anticipa cambios profundos en precios y disponibilidad que afectarán tanto a usuarios domésticos como a empresas, obligando a replantear cuándo y cómo actualizar equipos.
Las cifras no son menores: se esperan subidas significativas en módulos DRAM y unidades SSD en los próximos años, junto a una caída en las ventas de dispositivos. El escenario apunta a una reducción drástica de la oferta en el segmento de entrada, con efectos colaterales sobre seguridad, adopción de inteligencia artificial y la estrategia de fabricantes y distribuidores.
Por qué subirá el precio de la memoria y qué implicaciones tiene
Los incrementos esperados en el coste de componentes clave responden a una combinación de factores en la cadena de suministro, cambios en la demanda y decisiones estratégicas de los grandes productores. Según el análisis citado, se proyecta que los precios de la DRAM y las SSD aumentarán hasta un 130% antes de finalizar 2026, lo que encarecerá tanto ordenadores como móviles.
- La subida de memoria eleva los costes de producción y reduce el margen para modelos económicos.
- Fabricantes que antes absorbían el sobrecoste ahora trasladarán parte del incremento al consumidor.
- Las ventas globales sufrirán contracciones: el mercado móvil podría caer alrededor de un 8,4% y el de PC cerca de un 10,4% en 2026, según proyecciones.
- En promedio, el precio de los ordenadores se espera que crezca cerca de un 17%, retrasando los ciclos de renovación.
El futuro de los portátiles económicos: ¿adiós a los modelos por debajo de 500 dólares?
La combinación de componentes más caros y márgenes comprimidos amenaza la supervivencia de los equipos de entrada. De acuerdo con las proyecciones, el segmento de PC por debajo de los 500 dólares desaparecerá hacia 2028, lo que reducirá la variedad de opciones para compradores con menor presupuesto.
- Menos modelos de bajo coste significan menos alternativas para estudiantes y usuarios con bajo presupuesto.
- Los consumidores tenderán a mantener sus equipos más tiempo: las estimaciones apuntan a una extensión de la vida útil en torno al 20%.
- Actualizar hardware será menos frecuente, lo que impacta en ventas y en la renovación tecnológica general.
Inteligencia artificial: motor y freno a la vez
Irónicamente, el auge de la inteligencia artificial exige hardware más potente, pero el encarecimiento de componentes puede retrasar la llegada masiva de dispositivos preparados para IA. Modelos como los denominados Copilot+ PC, pensados para tareas aceleradas por IA, verán alzas de precio que postergarán su adopción generalizada hasta, posiblemente, 2028.
Además, hay señales de que algunas compañías de hardware consideran medidas extraordinarias: NVIDIA estaría valorando no lanzar nuevas GPUs en 2026 si las condiciones del mercado no mejoran, lo que tensiona aún más la disponibilidad de piezas para sistemas avanzados.
Seguridad en entredicho: equipos antiguos y actualizaciones en riesgo
Al extenderse los ciclos de uso de equipos, se crea un problema de seguridad: muchos ordenadores dejarán de recibir parches y correcciones críticas. Microsoft ha anunciado soporte de seguridad para Windows 10 hasta octubre de 2026; pasado ese plazo, millones de usuarios podrían quedarse sin actualizaciones de seguridad si retrasan su migración a equipos nuevos.
- Usuarios particulares con equipos obsoletos se exponen a vulnerabilidades.
- Empresas con flotas grandes enfrentan riesgos operativos y regulatorios si no pueden renovar su parque informático.
- La migración a alternativas como Linux será una vía posible para extender la seguridad, aunque con costes de adaptación.
Posibles respuestas de los proveedores
- Microsoft podría verse presionada a prolongar o ampliar programas de soporte para Windows 10.
- Fabricantes y distribuidores podrían ofrecer planes de financiación, leasing o servicios de mantenimiento extendido.
- Las soluciones en la nube y el modelo de infraestructura como servicio ganarán protagonismo como alternativa al hardware local.
Qué pueden hacer consumidores y empresas frente a la escalada de precios
Aunque no exista una solución inmediata al alza de componentes, hay medidas prácticas que ayudan a mitigar el impacto. A continuación, acciones recomendadas según tipo de usuario:
Para usuarios particulares
- Priorizar la seguridad: mantener actualizaciones y antivirus al día en los equipos actuales.
- Valorar equipos reacondicionados o con garantía extendida como opción más asequible.
- Considerar alternativas basadas en la nube para tareas puntuales que requieran potencia.
- Probar distribuciones Linux ligeras si el soporte de Windows se convierte en un problema.
Para empresas y administradores TI
- Realizar un inventario y clasificación de riesgo de los equipos para priorizar reemplazos.
- Negociar contratos de soporte y actualización con proveedores antes de que suban los precios.
- Explorar modelos de leasing, VDI (escritorio virtual) y soluciones en la nube para reducir dependencia del hardware local.
- Planificar migraciones escalonadas y capacitar al personal para minimizar interrupciones.
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Tomás Villalba es un periodista especializado en ciencia y tecnología. Sus artículos destacan la inteligencia artificial, el espacio, la robótica y las innovaciones digitales que están transformando el mundo. Con un estilo claro y preciso, ayuda a los lectores a comprender los avances que influyen en su vida diaria.






