Netflix acaba de mover una ficha que podría transformar su división de videojuegos y la forma en que sus más de 300 millones de suscriptores interactúan con la plataforma. La compañía ha comprado una start-up dedicada a la creación de avatares, una tecnología pensada para que los usuarios lleven su identidad digital de un juego a otro.
La adquisición tiene implicaciones claras: más allá de ofrecer títulos, Netflix pretende que sus jugadores se identifiquen y se moneticen a través de personajes personalizables que pueden aparecer en diferentes experiencias dentro del ecosistema de la plataforma.
La compra que apunta a avatares multiplataforma
Netflix adquirió Ready Player Me, la empresa que desarrolló Player Zero, una herramienta para crear avatares con los que se puede jugar en réplicas de títulos como Fortnite, GTA, Call of Duty o Tony Hawk’s Pro Skater. Según reportes del sector, la idea es permitir que los usuarios construyan un mismo personaje y lo usen en distintos juegos dentro del servicio.
Ready Player Me ofrece un sistema donde los jugadores personalizan rasgos físicos, ropa y accesorios, y esa identidad virtual se sincroniza entre diferentes experiencias lúdicas. Netflix espera integrar esa tecnología para que los suscriptores puedan “llevar sus personajes y su fandom” a través de varios títulos.
De los juegos AAA a los títulos casuales en la TV: el cambio de rumbo
Hace tiempo que Netflix explora los videojuegos, pero su primer intento se centró en producciones de gran presupuesto basadas en sus franquicias. Esa apuesta no dio los resultados esperados y la compañía pivotó hacia un catálogo de juegos más sencillos, pensados para jugar en la tele y con el móvil como mando.
- Ejemplos recientes incluyen LEGO Party y Tetris Time Warp, juegos casuales disponibles para suscriptores.
- La interacción se simplifica: solo se necesita una cuenta activa y usar el teléfono como control remoto.
- La tecnología de avatares podría incorporarse en estos títulos en los próximos meses, aportando personalización y continuidad entre juegos.
Cómo funciona Player Zero y qué ofrece a Netflix
Player Zero es la plataforma de Ready Player Me donde los jugadores diseñan su avatar y lo exportan a diferentes videojuegos. Sus posibilidades clave son:
- Creación de personajes con altos niveles de personalización.
- Compatibilidad entre múltiples títulos y motores de juego.
- Opciones de personalización mediante ropa y complementos que pueden abrir vías de monetización.
El CEO de Ready Player Me, Timmu Tõke, expresó en LinkedIn su entusiasmo por unirse a Netflix y por escalar la tecnología a una audiencia global; la intención es que los avatares circulen entre “muchos juegos y mundos virtuales”.
Modelos de monetización y precedentes históricos
El potencial comercial detrás de avatares no es nuevo: la industria ya ha probado mecanismos similares.
- Los Mii de Nintendo: personajes creados por los usuarios que se integraron en títulos como Wii Sports y Mario Kart Wii, potenciando la identificación del jugador con el juego.
- Los avatares de Xbox: Microsoft llevó la idea más lejos con accesorios y objetos que podían adquirirse mediante micropagos, una práctica que abrió camino al comercio dentro de los avatares.
Con Ready Player Me, Netflix podría habilitar compras de personalización, paquetes estéticos y nuevas experiencias de fidelización. La posibilidad de que los mismos avatares se usen en distintos juegos facilita la creación de economías virtuales y nuevas fuentes de ingresos, siempre que se respete la experiencia del usuario y las normas de la plataforma.
Formas concretas en que se podría monetizar
- Venta de ropa y accesorios estéticos para los avatares.
- Paquetes temáticos ligados a series y películas de Netflix.
- Eventos temporales o pases de temporada con recompensas cosméticas.
Qué ganan los suscriptores y cómo cambia la experiencia
Para los usuarios, la integración de avatares trae varias ventajas prácticas y sociales:
- Un personaje único que los representa en varios juegos y que puede conservarse a lo largo del tiempo.
- Mayor conexión con franquicias y comunidades de fans, gracias a opciones de personalización relacionadas con series y películas.
- Acceso simplificado: al ser parte del ecosistema de Netflix, muchos de estos juegos no requieren compras adicionales aparte de la suscripción.
Además, el uso del teléfono como mando facilita la participación masiva en juegos casuales desde la televisión, un formato que favorece la inclusión de jugadores ocasionales y encuentros familiares.
Retos y puntos a vigilar en la implementación
Integrar una infraestructura de avatares plantea varios desafíos técnicos y comerciales. Entre los más relevantes están:
- Compatibilidad entre motores y títulos diversos para mantener la coherencia del avatar.
- Privacidad y gestión de datos personales vinculados a identidades digitales.
- Equilibrio entre monetización y experiencia del jugador, evitando prácticas que resulten invasivas.
Si Netflix logra resolver estos aspectos, podría consolidar una propuesta de valor donde la personalización y la continuidad del personaje aumenten el tiempo de uso y la retención de suscriptores.
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Tomás Villalba es un periodista especializado en ciencia y tecnología. Sus artículos destacan la inteligencia artificial, el espacio, la robótica y las innovaciones digitales que están transformando el mundo. Con un estilo claro y preciso, ayuda a los lectores a comprender los avances que influyen en su vida diaria.






