La muerte de la princesa Irene de Grecia ha congregado a la Casa Real española en una despedida cargada de emoción y solemnidad. En la Catedral Ortodoxa Griega de San Andrés y San Demetrio de Madrid se instaló la capilla ardiente, un lugar donde familiares, amigos y miembros de la Corona quisieron rendir un último homenaje antes del funeral programado en Atenas el próximo lunes.
La presencia de los reyes Felipe VI y Doña Letizia, junto a la reina Sofía y sus hijas, devolvió la imagen de la familia real reunida en un acto íntimo y significativo. Más allá del protocolo, se percibieron muestras de cariño y respeto hacia Irene, figura querida por su discreción y su dedicación a los demás.
La Casa Real española se reúne para despedir a la princesa Irene
La capilla ardiente en Madrid se convirtió en el punto de encuentro para varias generaciones de la familia, que acudieron a despedir a Irene de Grecia. Entre los asistentes destacaron:
- La reina Sofía, pilar afectivo para la fallecida.
- Los reyes Felipe VI y Doña Letizia, presentes en representación institucional y familiar.
- La princesa Leonor y la infanta Sofía, que acompañaron a sus padres en el homenaje.
- Las infantas Cristina y Elena, así como otros miembros cercanos como Victoria Federica e Irene Urdangarin.
El ambiente fue de recogimiento y respeto, con gestos contenidos y conversaciones discretas entre los familiares más próximos. Para muchos, el acto supuso la primera ocasión en largo tiempo en la que se vio a toda la familia unida en un mismo lugar.
Un lazo afectivo que trasciende generaciones
La relación entre la infanta Cristina y su tía Irene era especialmente estrecha. Esa confianza y cariño se reflejaron no solo en la asistencia a la capilla ardiente, sino también en decisiones personales significativas: la elección del nombre de su hija fue un homenaje directo a la princesa griega. La emotividad fue patente en los gestos y miradas cómplices entre primos y primas, que se reunieron para arropar a la reina Sofía en estos momentos.
Presencias destacadas y momentos más íntimos
Algunos miembros de la familia llegaron antes que otros, buscando ofrecer apoyo y tiempo para el recuerdo. Irene Urdangarin fue una de las primeras en personarse en la catedral, acompañada por familiares jóvenes como Victoria Federica. El semblante serio y la discreción marcaron su saludo, que se mantuvo en un tono sobrio acorde con la ocasión.
Cómo transcurrió la ceremonia pública
- Saludo a los presentes y recogimiento ante el féretro.
- Conversaciones breves entre familiares y representantes de la comunidad ortodoxa.
- Preparativos para el traslado y el posterior funeral en Atenas.
Rostros y protocolo: la imagen del duelo
La escena plasmó un funeral con la mezcla de ritual religioso y emotividad familiar. La Catedral Ortodoxa Griega, centro de la liturgia y el velatorio en Madrid, acogió las ofrendas y las muestras de respeto de quienes conocían a Irene. La presencia de diferentes generaciones subrayó la dimensión personal de la pérdida para la Casa Real.
El atuendo elegido por Irene Urdangarin: sobriedad y respeto
Irene Urdangarin eligió un conjunto clásico pensado para no distraer del acto, apostando por la sobriedad y el respeto que exige un funeral. Su estilismo reunió elementos tradicionales que reflejaron el tono de luto familiar.
- Abrigo negro midi, de corte recto y cuello discreto, como pieza exterior principal.
- Falda negra por debajo de la rodilla, combinada con medias tupidas en tonalidad oscura.
- Zapatos cerrados, de tacón bajo-medio y diseño clásico, sin adornos llamativos.
- Bolso pequeño y estructurado en negro, con una cadena metálica fina como único detalle decorativo.
- Paraguas grande negro, práctico y acorde al conjunto.
Complementos y maquillaje
Los accesorios mantuvieron la línea de discreción: pendientes de perlas sencillos y una media coleta sujeta con un lazo negro completaron el look. El maquillaje fue natural, resaltando un labial en tonos nude que armonizó con la estética sobria del conjunto. En conjunto, la elección reflejó respeto hacia la ceremonia y una intención clara de que el foco permaneciera en el homenaje.
Próximos pasos: el traslado a Atenas y la despedida oficial
Tras la capilla ardiente en Madrid, la familia tiene previsto viajar a Atenas para el funeral oficial. Allí se espera que se reúnan más miembros de la familia y allegados, en un acto que seguirá las pautas religiosas y las tradiciones propias de la Casa Real griega. Queda por ver si en esa cita se repetirán las apariciones conjuntas de primas como Victoria Federica e Irene Urdangarin, o si habrá nuevas imágenes familiares que ilustren el adiós definitivo.
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Claudia Cañadas es una periodista especializada en moda. Analiza tendencias, examina el trabajo de los diseñadores y ofrece consejos prácticos para un estilo personal y seguro.






