Avispa asiática causa tres muertos en Galicia en dos semanas

En las últimas semanas Galicia ha registrado varios episodios mortales vinculados a la presencia de la avispa asiática. Tres personas han perdido la vida tras encontrarse con nidos durante tareas al aire libre: un cazador que pisó un nido y dos trabajadores agrícolas que accidentalmente perturbaban colonias mientras limpiaban terreno. El suceso ha reavivado el debate sobre la expansión de esta especie invasora y las medidas de prevención que deberían tomar quienes trabajan en el campo o pasan tiempo en zonas rurales.

Las circunstancias fueron distintas en cada caso, pero el hilo común es la rapidez y la intensidad de la reacción de los insectos cuando se sienten amenazados. Familias y vecinos han pedido más información y protocolos claros para identificar y neutralizar nidos sin poner en riesgo la vida humana.

Detalles de los incidentes: tres víctimas en un corto periodo

En octubre se registraron tres muertes relacionadas con picaduras de la avispa asiática en Galicia. En uno de los hechos, un hombre de 55 años salió a cazar y al pisar un nido fue atacado por varios ejemplares; consciente de su alergia, llamó a un familiar para que le administrara adrenalina, pero no pudo ser reanimado pese a la intervención de servicios de emergencia. En otras dos ocasiones, personas de edad avanzada que trabajaban la tierra —una con un tractor y otra realizando labores agrícolas— fueron sorprendidas por nidos al ras del suelo; ambas sufrieron shock anafiláctico tras las picaduras.

Cómo y por qué atacan las avispas asiáticas

Entender el comportamiento de la avispa asiática (Vespa velutina) ayuda a explicar por qué estas reacciones pueden volverse tan peligrosas. No suelen atacar por simple presencia humana: su agresividad aumenta cuando perciben una amenaza directa sobre su nido o si quedan atrapadas sin salida.

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Patrones de defensa

  • Si un individuo queda encerrado (por ejemplo, en un vehículo) suele reaccionar con una o pocas picaduras intentando escapar.
  • Si el nido se ve comprometido, la colonia responde colectivamente y puede infligir múltiples picaduras en poco tiempo.
  • La avispa asiática es más combativa que muchas especies locales y su veneno puede provocar reacciones más fuertes en humanos.

Riesgo de alergia y ventana de actuación médica

Para personas no alérgicas, la picadura suele provocar dolor, inflamación y malestar local. Sin embargo, en individuos sensibles existe el riesgo de un cuadro anafiláctico que requiere intervención urgente. Expertos en apicultura y defensa contra plagas subrayan que el margen para actuar es muy corto.

  • Tiempo crítico: en personas con alergia severa la evolución puede ser fulminante; el tratamiento con adrenalina y la atención médica inmediata aumentan las posibilidades de supervivencia.
  • Si hay múltiples picaduras, el deterioro puede acelerarse aún más.

Origen y expansión en Europa: cómo llegó y dónde se está asentando

La avispa asiática no es originaria de Europa; se detectó por primera vez en el continente a comienzos de siglo XXI, introducida en contenedores procedentes del este de Asia. Desde puntos de entrada costeros ha ido colonizando amplias zonas y su presencia en España se ha ido extendiendo en la última década.

  • Primera detección en España: informes oficiales sitúan los primeros avistamientos hace más de una década.
  • Preferencia de hábitat: suelen prosperar en áreas húmedas y con abundancia de recursos, aunque han establecido nidos en una gran variedad de emplazamientos.
  • Lugares habituales de nidos: áticos, tejados, cajas de contador de electricidad, colmenas, huecos en árboles y, en algunos casos, nidos a baja altura o en el suelo.

Biología de la especie y ciclo anual que facilita su expansión

Conocer el ciclo de vida de la avispa ayuda a anticipar cuándo es más probable hallar nidos y cómo evolucionan a lo largo del año.

  • Primavera: las reinas emergen tras la hibernación y construyen los nidos iniciales, pequeños y frágiles.
  • Verano: la colonia crece; el nido primario puede alcanzar el tamaño de una pelota y, si las condiciones lo permiten, se traslada para formar un nido secundario más grande.
  • Otoño: pico de actividad de obreras y máxima presencia de individuos en el entorno.

Medidas de prevención y recomendaciones prácticas

Evitar encuentros peligrosos implica tanto reconocimiento del riesgo como acciones concretas. Estas recomendaciones están pensadas para agricultores, cazadores, trabajadores forestales y vecinos de zonas rurales.

  • Antes de trabajar o transitar por zonas con maleza, inspeccionar visualmente el terreno en busca de señales de nidos.
  • Si se detecta un nido a distancia, mantener la calma y alejarse sin movimientos bruscos que puedan excitar a los insectos.
  • Evitar golpear o intentar destruir un nido por cuenta propia; contactar con servicios especializados en retirada de nidos.
  • Personas alérgicas: llevar siempre adrenalina autoinyectable y avisar a compañeros de su condición y de cómo utilizar el equipo.
  • Equipamiento laboral: usar ropa protectora adecuada y, en actividades de riesgo, complementos que cubran cabeza y cuello.

Qué hacen los equipos de control y por qué la protección es esencial

Los bomberos, apicultores y brigadas de control utilizan trajes con viseras y materiales que dificultan la penetración de pinchazos y el efecto corrosivo del fluido defensivo que algunas especies pueden expulsar. La retirada de un nido siempre debe dejarse en manos de profesionales que valoren la ubicación y el tamaño para elegir una estrategia segura.

Especialistas en entomología recuerdan que, aunque la probabilidad de fallecer por una picadura sigue siendo baja en términos absolutos, la presencia de esta especie invasora aumenta el riesgo en contextos concretos —trabajos en el campo, actividades al aire libre en zonas colonizadas y tareas que muevan el terreno donde anidan—.

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