Alice Kellen regresa a las librerías con una novela que apuesta por la intensidad emocional, pero desde un enfoque más íntimo y sobrio. Su nueva obra, El club del olvido (Planeta), explora la amistad masculina, las heridas que no cicatrizan y el peso de los recuerdos en un grupo de amigos que intenta reinventarse en la adultez.
La publicación se estrena en un momento de creciente presencia de la escritora en el audiovisual: varias de sus historias llegan ahora a la gran y pequeña pantalla, lo que multiplica el interés por su obra y por los temas que suele tratar.
La trama esencial: un bar, cuatro amigos y una noche que lo cambia todo
La historia gira en torno a Samuel, Abel, Max y Tristán, compañeros de barrio que, tras décadas de complicidad y silencios, deciden abrir un local nocturno que bautizan como el club del olvido. Ese proyecto es mucho más que un negocio: funciona como punto de encuentro, provocador de tensiones y, finalmente, escenario de revelaciones inesperadas.
Personajes y detonantes
- Samuel, Abel, Max y Tristán: la amistad de la infancia, ahora marcada por rencillas soterradas y la dificultad para hablar.
- Dalia: su llegada a la inauguración actúa como catalizador: proviene de un mundo distinto y su presencia saca a la luz grietas que creían superadas.
- El club: un lugar con una norma irónica —lo que ocurre dentro se olvida— que, paradójicamente, obliga a recordar.
La noche inaugural no transcurre según lo previsto y, entre canciones, copas y conversaciones fragmentadas, salen a la superficie secretos que cada uno ha intentado enterrar. La novela hace del silencio un personaje más, mostrando cómo el no decir puede resultar más determinante que las confesiones.
Memoria versus olvido: la estructura narrativa como juego
El título de la novela actúa como guía temática y técnica. Kellen construye la narración como un ida y vuelta entre pasado y presente, donde los recuerdos se filtran y engañan, y el olvido adquiere la forma de una regla casi ritual. Esa tensión entre lo que se quiere dejar atrás y lo que persiste atraviesa el ritmo del libro.
Recursos estilísticos
- Saltos temporales que reconstruyen momentos claves de la infancia y la adolescencia.
- Fragmentación de la voz narrativa que enfatiza la subjetividad de cada personaje.
- Imágenes nostálgicas combinadas con escenas crudas para subrayar el contraste entre memoria idealizada y realidad.
La propuesta busca implicar al lector en un ejercicio: ¿qué recordamos porque fue importante o porque nunca lo dijimos? Esa ambigüedad es el motor emocional de la novela.
Un entorno híbrido: barrio, mar y nostalgia urbana
La acción se sitúa en 1993, aunque la sensación que provoca el relato se aleja de una geografía precisa. Kellen opta por una ciudad ficticia que toma rasgos de lugares reconocibles —barrios obreros, rincones con personalidad propia— y los mezcla con elementos inesperados como la presencia del mar o episodios de nieve. El resultado es un escenario reconocible, pero libre de ataduras, que permite proyectar experiencias personales sobre la lectura.
La autora explicó que se debatió entre ciudades reales antes de decidirse por este espacio imaginado: necesitaba la textura del barrio y, al mismo tiempo, la amplitud simbólica que ofrece un paisaje construido ad hoc.
Los temas que cruzan la novela
Más allá de la trama, El club del olvido investiga diversas capas de la experiencia humana. Entre los ejes más destacados están:
- Amistad y masculinidad: la novela pone el foco en la amistad masculina, un terreno donde suelen reinar los silencios y la contención emocional.
- Pérdida y abandono: cómo eventos del pasado afectan decisiones y vínculos presentes.
- Identidad y clase social: la tensión entre orígenes distintos y la influencia del privilegio o la privación en las relaciones.
- Diálogo y ausencia de comunicación: las conversaciones no dichas como detonante de conflictos.
Al abordar estas cuestiones, la autora propone preguntas más que respuestas, invitando al lector a reflexionar sobre sus propios lazos afectivos y las huellas que no terminan de borrarse.
Autora, recorrido editorial y presencia en cine y streaming
Alice Kellen es el nombre literario de Silvia Hervás, nacida en Valencia en 1989. Desde sus inicios ha ido acumulando lectores y títulos hasta consolidarse como una figura destacada dentro del romance contemporáneo en lengua española. Sus novelas se caracterizan por una prosa emocional y accesible que conecta con públicos muy variados.
Datos clave
- Obras publicadas: dieciséis novelas antes de este lanzamiento.
- Lectores: más de tres millones de seguidores que han seguido su evolución como autora.
- Estilo: mezcla de emoción directa, personajes reconocibles y tramas centradas en relaciones humanas.
Adaptaciones y visibilidad
La exposición de su obra en imágenes se ha acelerado recientemente:
- El 5 de junio se estrena en cines la adaptación de Todo lo que fuimos, protagonizada por Maxi Iglesias y Margarida Corceiro.
- En julio llega a Netflix El mapa de los anhelos, otra producción basada en su trabajo.
Estos saltos al audiovisual amplifican el alcance de sus historias y sitúan a la autora en una dimensión cultural más amplia, donde las novelas ya no solo se leen, sino que también se ven y se discuten en plataformas distintas.
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Elena Mármol es una periodista apasionada por la cultura y el ocio. Cubre exposiciones, espectáculos, cine y festivales con un enfoque dinámico que invita a los lectores a descubrir nuevas experiencias artísticas.

