Tiempo de lectura: 3 minutos

La Guardia Civil ha realizado seis registros domiciliarios en Pinos Puente, Albolote, Moraleda de Zafayona y Atarfe

Un momento de la operación.

M. Zugasti / Granada | 11 de febrero de 2022

La Guardia Civil, en el marco de la operación FAST DANCER 2, ha desarticulado una organización criminal que traficaba con armas robadas de última generación en la provincia de Granada.

En esta operación la Guardia Civil ha detenido a once personas, entre ellas al cabecilla de la organización y su lugarteniente, y ha investigado a tres más, dos de ellos propietarios de una armería, como presuntos autores de los delitos de tráfico ilegal de armas reglamentadas, tráfico de drogas y de organización criminal.

La Guardia Civil durante la fase de explotación ha realizado seis registros domiciliarios en las localidades de Pinos Puente, Albolote, Moraleda de Zafayona y Atarfe, en los que se ha incautado de cuatro pistolas de la marca Glock de última generación, y tres revólveres de las marcas Smith & Wesson y Ruger, munición de diferentes calibres, más de 125 kilos de marihuana y dos vehículos de lujo. También se han recuperado 25 televisiones, 9 aparatos completos de aire acondicionado, una bicicleta eléctrica y 1 robot de cocina Thermomix robados.

El cabecilla, vecino de Pinos Puente

La Guardia Civil ha averiguado que denunciaron el robo de dos de estas pistolas en Málaga y que uno de los revólveres también ha sido denunciado como robado en Suiza; mientras que de las otras dos pistolas y de los dos revólveres intervenidos se está investigado su procedencia.

Durante el registro en la vivienda del cabecilla de la organización se ha recuperado un chaleco antibalas que fue robado en el cuartel de la Guardia Civil de Láchar en febrero de 2019.

Esta operación comenzó en el año 2020 después de que agentes de la Unidad Orgánica de Policía Judicial y del Servicio de Información de la Guardia Civil de Granada averiguaran que los propietarios de una armería utilizaban su establecimiento para traficar con armas reglamentadas.

Los detenidos captaron testaferros, personas con pocos recursos económicos pero con licencia de armas tipo D para armas largas rayadas y tipo E para escopetas de caza, para, de una manera aparentemente legal, ponerles a su nombre una gran cantidad de armas a cambio de una compensación económica.

Estas armas luego han acabado en el mercado ilícito en manos de organizaciones criminales o de peligrosos delincuentes después de que estos testaferros denunciaran que se las habían robado. De hecho en dos operaciones antidroga que ha realizado la Guardia Civil en la provincia de Cádiz en los últimos meses han aparecido dos de estas armas.

Armas por 70.000 euros

Esta organización compró escopetas y rifles por valor de setenta mil euros. Cuando las armas estuvieron legalizadas a nombre de los testaferros, estos recibieron la orden de que denunciaran que se las habían robado e instrucciones precisas para simular cómo estaba el armero antes de ser supuestamente violentado por los ladrones para que el robo tuviera verosimilitud. Estas armas, supuestamente robadas fueron derivadas inmediatamente al mercado ilícito de armas y se vendieron a delincuentes por una cantidad de dinero muy superior a su valor legal.

Tras la primera fase de la operación, las investigaciones posteriores han permitido a la Guardia Civil descubrir la organización criminal que se escondía detrás del tráfico de armas y descabezarla. Los investigadores descubrieron que el cabecilla es un vecino de Pinos Puente, un varón de treinta y cinco años de edad, con numerosos antecedentes policiales, y su lugarteniente es un vecino de Albolote de treinta y cuatro años de edad, también con antecedentes, y que éstos eran los encargados de gestionar con los propietarios de la armería investigados la compra de las armas a través de testaferros.

Un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.