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A la presunta autora, una mujer de 49 años de edad, se le imputa un delito de malos tratos en el ámbito familiar.

D. G. / Granada | 25 de julio de 2022

La Policía Nacional de Granada ha evitado el suicidio de una anciana de 94 años de edad, la cual permanecía encerrada y desatendida por su propia nieta durante largas temporadas en un piso ubicado en el Distrito Norte de la capital, el cual no poseía las mínimas condiciones higiénicas. A la presunta autora, una mujer de 49 años de edad, se le imputa un delito de malos tratos en el ámbito familiar.

La intervención policial comenzó sobre las cinco y media de la tarde de este pasado domingo 24 de julio, cuando los agentes fueron enviados hasta un domicilio ubicado en el distrito Norte de la capital, lugar donde al parecer había una anciana que estaba intentando precipitarse desde un balcón para acabar con su vida.

Una vez en el lugar, los policías pudieron acceder al piso saltando desde un balcón contiguo al que se encontraba la anciana. Una vez junto a ella, los agentes comprobaron que dicha persona se encontraba nerviosa y desorientada, por lo que su primera actuación fue tranquilizarla, darle seguridad y evitar un desenlace que hubiese sido trágico.

Las averiguaciones que los policías realizaron en el lugar señalaban que dicha persona estaría conviviendo con su nieta, la cual sería la encargada de cuidarla. No obstante, dicha persona tendría la costumbre de ausentarse del piso incluso varios días, dejando a su abuela nonagenaria encerrada, sin llaves ni posibilidad de comunicarse con el exterior por teléfono.

Por otra parte, también averiguaron que eran los propios vecinos los que le hacían llegar comida y agua a través del balcón. La anciana también manifestó que creía llevar más de una semana encerrada y que hacía unos días se había caído y se encontraba herida, pudiendo comprobar los agentes la existencia de sangre seca en varias habitaciones, además de encontrar la puerta del piso cerrada con llave.

También observaron como el piso carecía de las mínimas condiciones de higiene y limpieza compatibles con una vida digna, así como la ausencia de comida. El Servicio de Bomberos pudo entrar, también a través del balcón, y posibilitar la apertura de la puerta cerrada.

Justo antes de que la víctima, una mujer de 94 años de edad, fuese trasladada al Hospital de Traumatología para valorar su estado y ser atendida de sus heridas, apareció su nieta. Dicha persona entró vociferando e insultando a su abuela por ver de nuevo en el domicilio a los bomberos, acusándola de no tener vergüenza y de ser una persona malvada. La nieta, una mujer de 49 años de edad y nacionalidad española, fue detenida en ese mismo momento, habiendo sido ya puesta a disposición de la autoridad judicial.

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