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José Antonio Funes

En educación ocurre como con la selección de fútbol, todos nos sentimos capacitados para opinar. Sin embargo hay una diferencia muy importante. El partido de fútbol no lo jugamos, pero en educación sí participamos como afectados directos, como padres, abuelos o meros ciudadanos que van a experimentar en sus vidas las consecuencias motivadas por la preparación de las generaciones que asoman. Por tanto, en educación la sociedad tiene todo el derecho, incluso el deber, de pronunciarse. No es un tema que competa sólo a los docentes ni a las autoridades educativas, sino que, acudiendo al archifamoso proverbio africano, es asunto de la tribu entera. Y si es su responsabilidad, no le podemos negar la posibilidad de dibujar las líneas que considere fundamentales y su deseo de involucrarse. Este es el espíritu que late tras los Consejos Escolares, con particular relevancia en los autonómicos. Su tarea es dictaminar normativa y responder a las solicitudes que le llegan desde la Consejería del ramo, pero también prestar ojos y oído a los problemas que surgen, las oportunidades que se abren y trasladar propuestas de mejora al responsable de su implementación, que es el ejecutivo.

Con el ánimo de repensar la educación, en el Consejo Escolar de Andalucía se celebran los días 27 y 28 de Mayo las XIII Jornadas, bajo el título de El Arte de Educar. Y quiero aprovechar la columna que me cede este diario para estimular la participación de cuantos se sientan comprometidos con la tarea más hermosa y necesaria del mundo, la de educar. La más bella, porque trabajamos con seres humanos para procurar que sean capaces de sacar de sí lo mejor y acompañarles en el proceso; la más inaplazable porque, sin caer en hipérboles, la sociedad futura se construye de manera singular en los centros educativos.

Durante día y medio conoceremos otros modelos, que pueden servirnos de guía, porque la globalización nos obliga a superar fronteras. Docentes que son referencia nacional por sus prácticas innovadoras mostrarán pedagogías de éxito contrastado. Hablaremos también de formación profesional y su salto cualitativo. Esta ha dejado de ser una carretera secundaria y se ha convertido, fomentando sinergias con las empresas, en una autopista que acerca con más facilidad al mercado laboral. Escucharemos experiencias motivadoras para mostrar que la educación es capaz de eliminar estereotipos y despejar horizontes. Cerraremos las Jornadas con un espectáculo de magia, metáfora perfecta de lo que perseguimos con la educación: una experiencia de cambio profundo que nos permita soñar.

Poder hacer este encuentro después de una pandemia, que ha supuesto un freno a los contactos sociales, es particularmente atractivo. Hay ganas de hablar, de vernos caras y sonrisas de modo directo y no detrás de una fría pantalla. Y juntarnos para reflexionar sobre algo que nos afecta de alguna manera a todos es, además de una cuestión de deseo, una urgencia. Necesitamos debatir para mejorar, porque estar siempre satisfecho es una forma de inmovilismo.

Os dejo enlace que deriva al programa y ficha de inscripción: https://www.juntadeandalucia.es/educacion/vscripts/w_cea/jorn2022.htm Invitados quedamos a las XIII Jornadas del Consejo Escolar de Andalucía, con una única limitación, la que marque el aforo.¡ Bienvenidos, bienvenidas

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