Se están analizando algunos cadáveres por un laboratorio de la Junta de Andalucía, para conocer la causas de estas muertes

© Proyecto Sierra de Baza
Uno de los ciervos encontrados muertos en la Sierra de Baza el pasado mes de marzo.

D. G. / Granada | 3 de mayo de 2022

Coincidiendo con las últimas e intensas lluvias registradas a lo largo del pasado mes de marzo, comenzaron a localizarse a finales de ese mes, en diferentes parajes del Parque Natural Sierra de Baza, los cadáveres de muchos ciervos, lo que se ha venido repitiendo en los primeros días de abril. Una mortandad que parece haber cesado en estos momentos. Se habla de decenas, aunque sin concretarse aún número, los ciervos encontrados muertos, los que no presentaban signos de muerte violenta de tipo alguno, según ha denunciado en su web la asociación Proyecto Sierra de Baza.

Por esta razón se activó el llamado Programa de Vigilancia Epidemiológica de la Fauna Silvestre en Andalucía, el que entre otras funciones lleva a cabo el seguimiento del estado sanitario de las especies silvestres con objeto de detectar la aparición de enfermedades, determinar la prevalencia de éstas y establecer y coordinar con las Consejerías de Agricultura y Pesca y de Salud en Andalucía, las medidas de intervención más adecuadas, ya sean de prevención, como de lucha o de control, para lo que se enviaron tres cadáveres de los ciervos encontrados muertos al Centro de Análisis y Diagnóstico de la Fauna Silvestre de Andalucía (CAD), el que tiene su centro operativo en Málaga, para que llevaran a cabo un completo estudio de estos cadáveres, tanto en lo que respecto a su necropsia, como al estudio en laboratorio de muestras biológicas y de vísceras como del análisis de su sangre y líquidos internos, para intentar determinar la causa o causas de estas masivas muertes. 

Investigación de proyecto Sierra de Baza

Según han podido conocer por la información recabada de la Directora Conservadora del Parque Natural Sierra de Baza, Almudena Cano, que se ha mostrado muy colaboradora para facilitar esta información, a la fecha de cierre de esta revista digital Proyecto Sierra de Baza, a finales de marzo, no se conoce aún la causa exacta de estas muertes, estando pendientes del informe oficial del laboratorio que ha analizado estos cadáveres, aunque sí podemos avanzar como a falta de información más concluyente se han descartados varias patologías como es sarna, brucelosis o lengua azul. También se ha descartado el llamado gusano de la nariz (Oestrus ovis) sobre cuya patología también se apuntó en un principio, una especie de díptero de la familia Oestridae, cuyas larvas (unos gusanos) entran por la nariz y causan la miasis conocida con el nombre de oestrosis ovina, enfermedad también llamada rinitis-sinusutis parasitaria. 

Lo que también parece confirmado -lo que decimos con todas las reservas a falta del informe oficial del laboratorio- es que parece ser que no estamos ante ninguna enfermedad contagiosa. Como se ha podido constatar que esta problemática ha sido exclusiva de los ciervos y no se ha manifestado tampoco en la fauna doméstica (ovejas o cabras) por lo que aun cuando en un principio y ante la preocupación que presentaba esta situación, que llenó de alarma a los responsables públicos de este espacio protegido, se aconsejó que no pastara la fauna doméstica en el ámbito del Parque Natural Sierra de Baza, se ha levantado esta restricción, al estimarse que esta patología ha tenido una incidencia exclusivamente en los ciervos, y está detrás de la misma un agente biótico natural de los ciervos, que por las extremas condiciones meteorológicas vividas en los últimos meses, en la que hemos pasado de un otoño-invierno extremadamente seco a un mes de marzo con  lluvias muy abundantes y algunos casos torrenciales, han condicionado de una forma muy importante la vitalidad de estos animales, con los fatales desenlaces que se han constatado.    

Más muertes dónde más ha llovido

 De conformidad con la información que se ha podido recabar desde la Dirección del Parque Natural Sierra de Baza sobre esta problemática, las muertes no atendían a sexos (han muerto machos a igual hembras), tampoco a edades (se han encontrado cadáveres tanto de ejemplares jóvenes como de adultos), ni al aparente estado de salud de los individuos, que no se apreciaban desnutridos ni con problemas de salud aparente. Tampoco se estima que estas muertes corresponda a ningún patrón definido, aunque sí se ha constatado una mayor incidencia de esta problemática coincidiendo con la últimas e intensas lluvias sufridas en el ámbito del Parque Natural Sierra de Baza.

Para evaluar mejor esta situación se han efectuado algunos transectos para localizar ejemplares muertos, tras lo que se ha podido determinar que la mayor concentración de ejemplares muertos se da en la zona norte y centro, que es donde precisamente más ha llovido y la menos presencia de cadáveres encontrados ha sido en la zona Sur y Sureste (zona del Raposo y Charches), las que han registrado menor precipitaciones. 

Sobre el número de ciervos que han podido morir estos días en la Sierra de Baza, Almudena Cano no ha querido darnos ninguna cifra, y solo habla de varias decenas, “ya que puede haber ciervos muertos en barrancos, bosques y lugares inaccesibles, que no se detecten hasta que pase cierto tiempo”. Estimando que será a lo largo de este verano, cuando se haga un censo poblacional de ciervos, cuando se podrá conocer con más rigor el número de ciervos que han muerto en la Sierra de Baza en esta grave incidencia.

Pueden haber muerto un mínimo de 100 a 200 ciervos en este episodio primaveral

Aunque como venimos comentando, a falta de un informe oficial, tenemos que tomar todo con la mayor cautela, estimamos que tras esta masiva mortandad de ciervos en la Sierra de Baza puede estar la excepcional y pertinaz sequía que se ha vivido en el pasado otoño-invierno, lo que sin duda ha condicionado la salud y vitalidad de estos animales, correlacionado ello con el dato de que a lo largo del pasado mes de marzo sufrieron unas lluvias intensas y persistentes, que vinieron unidas a una notable bajada de las temperaturas, lo que llegó a motivar la presencia de nieve en la Sierra de Baza, por lo que aun cuando no hay un patrón de causa aún definido en estas muertes, todo apunta a orígenes naturales, relacionados con la adversas climatología vivida en los últimos meses en la Sierra de Baza.

Al efecto es de destacar como hemos podido constatar que, en precedentes años, hay constancia de episodios similares en otros montes de España como La Sierra de La Culebra, en Zamora, en la provincia de Álava o en Los Alcornocales (Cádiz), en los que se también se vivieron episodios de muertes masivas de ciervos, estimándose entonces que tras aquellas muertes estaba la situación de estrés sufrida por estos animales, tras un cambio brusco en las condicionales ambientales, de forma que se consideró en aquellos casos que estos cambios bruscos pueden provocar inmunodepresión, bajando las defensas del animal, lo que puede desencadenar algunos desequilibrios internos en los individuos afectados que terminen con su muerte, lo que fue interpretado como un proceso natural de selección, en el que la naturaleza estaba haciendo su trabajo, al sobrevivir los ejemplares más fuertes y mejor preparados.