Tiempo de lectura: 2 minutos

La Guardia Civil recibió una denuncia de un vecino que había adquirido un cachorro de raza yorkshire enfermo de parvovirosis y de giardia

Foto de un yorkshire de archivo.

M. Zugasti / Granada

La Guardia Civil ha investigado a un individuo de cincuenta y tres años de edad como presunto autor de un delito relativo a la protección de la flora, fauna y animales domésticos por maltrato animal y por un delito de intrusismo profesional.

El pasado día 19 de enero, el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil de Motril tuvo conocimiento de que un vecino de la localidad podía estar incurriendo en un delito de maltrato de animales domésticos y en otro de intrusismo profesional, por lo que comenzaron una investigación para esclarecer los hechos.

La Guardia Civil recibió una denuncia de un vecino en la que declaraba que había adquirido un cachorro de raza yorkshire a través de una página web de anuncios de internet y que el mismo estaba enfermo de parvovirosis y de giardia. El denunciante llevó al cachorro a un centro veterinario que fue quien diagnosticó al animal, cuando se encontró que, por segunda vez, el ahora investigado le había vendido un animal enfermo. Además, el informe veterinario indicaba que dichas enfermedades habían sido contraídas por falta de higiene.

A raíz de los hechos denunciados la Guardia Civil comenzó a realizar gestiones y obtener pruebas para verificar la veracidad de los hechos. Después de varios días de investigación, se pudo demostrar que la persona investigada se dedicaba a la venta de cachorros por internet sin cumplir los requisitos necesarios para ser un criadero de animales. Asimismo, en el domicilio en el que tenía los animales, en el que había ocho hembras y dos machos de yorkshire, todos se encontraban en pésimas condiciones higiénico-sanitarias, con abundantes excrementos alrededor y sin cartilla de vacunación ni microchip.

Estas condiciones de insalubridad, fueron las que previsiblemente han propiciado que los cachorros hayan contraído las enfermedades descritas en el informe veterinario, y en el caso del primer cachorro adquirido por el denunciante, su fallecimiento.

Además de por el delito relativo a la protección de la flora, fauna y animales domésticos por maltrato animal, también se le ha investigado por intrusismo profesional. El vendedor de los perros ejercía de veterinario administrándole las vacunas tanto a los diez perros que posee como a los cachorros que nacían y que posteriormente vendía, llegando incluso a grabarse administrando las vacunas al cachorro que le vendió al denunciante. También rellenaba las cartillas de primovacunación donde anotaba las vacunas que él mismo había administrado

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.