Ha lanzado una petición en Change.org que e ha viralizado para que servicios sociales ofrezca una solución

Heribert, un anciano alemán con alzheimer que vive en las calles de Granada.

D. G. / Granada | 17 de junio de 2022

El contador de esta petición en Chance.org no para de subir y en el tiempo en el que se tarda en preparar un café ya hay cientos de registros nuevos. Tantos que ya supera las 50.000 y, con 25.000 más, se convertirá en una de las que más apoyos ha recibido en la plataforma. Hace unos días, Inmaculada Campos se encontró tirado en una calle de Granada a un señor de 70 años completamente deshidratado, con alzheimer y sin poder prácticamente andar por los dolores. «Como te imaginas, no pude dejarle ahí, abandonado a su suerte sin comida ni bebida y en muy malas condiciones de higiene. Este señor necesita urgentemente una residencia y lleva meses esperando a que servicios sociales le de una solución pero nunca y su grado de vulnerabilidad es muy alto ya que no puede hacer prácticamente nada sin ayuda. Esto es una emergencia humanitaria y si las instituciones no me mueven tendremos que hacerlo nosotras», según ha escrito la benefactora.

Heribert, como se llama, es de origen alemán y según le dijeron en la embajada no tiene familia ni vínculos cercanos que puedan ayudarle ni allí ni aquí. Cuando informaron a servicios sociales de su situación les dijeron que le pondrían en lista de espera de urgencia para buscarle un hogar que se adaptara a sus necesidades pero los meses siguen pasando y las soluciones no llegan. «Heribert sigue en la calle, muchos días se hace pis encima y ni siquiera se da cuenta. En las últimas semanas me he encargado de buscarle un albergue, una silla de ruedas para que se pueda desplazar y cada mañana le busco por los alrededores para darle algo de comer porque si no se lo doy no come en todo el día. Además, en Granada estamos superando los 40º y tampoco bebe agua porque se le olvida o no sabe donde ir. A pesar de no poder moverse prácticamente, solo lleva desde ayer con silla de ruedas que por fin conseguí en el hospital», continúa Inmaculada.

Cada día le lleva a un albergue para darle una ducha, ponerle ropa limpia y ayudar en todo lo que necesita. Sin embargo por la mañana le echan y tiene que buscarle por la zona para darle de comer y de beber porque en caso contrario no come ni bebe agua en todo el día. «Entiendo que este albergue sirve a muchas personas sin hogar pero no es adecuado para una persona con alzheimer totalmente dependiente y que requiere de tantos cuidados. Todos los días le acabo encontrando pero, ¿y si un día no aparece? ¿y si se escapa o le pasa algo? ¿vamos a dejar que se muera en la calle? Se me parte el corazón cada vez que estoy con él y veo su mirada perdida, cuando se queja de sus dolores o cuando me cuenta cosas de su vida en sus momentos de lucidez».

Inmaculada no pierde la esperanza en conseguir una residencia digna para él y por eso ha lanzado esta petición dirigida al Ayuntamiento de Granada y servicios sociales pidiendo una solución.

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