Una madre ha sido condenada a dos años de prisión por trasladar a sus hijos a Granada, contraviniendo el acuerdo de divorcio que estipulaba que los menores debían residir en Gipuzkoa con su padre. Los hechos ocurrieron durante las vacaciones de Semana Santa del 2018. Los niños se quedaron con su madre, quien posteriormente se trasladó con ellos a Andalucía, el lugar donde ella residía.
Ella no tenía la guardia y custodia de sus hijos
La acusada llegó a un acuerdo con la Fiscalía y la acusación particular, reconociendo su actuación y acabando condenada a dos años de prisión. Ella no ingresará en prisión con la condición de que no vuelva a delinquir. Además, ha sido inhabilitada para el ejercicio de la patria potestad por un período de cuatro años respecto a los menores.
Inicialmente, las peticiones de pena eran más severas, solicitando hasta tres años y medio de cárcel por un delito de sustracción de menores. La madre, consciente de sus obligaciones parentales y de los daños potenciales a sus hijos, mantuvo a los niños bajo su control e intentó matricularlos en una escuela en Granada.
La guardia y custodia de los niños fue concedida al padre durante el divorcio, la madre tendría que haberlos devuelto tras el periodo vacacional.
Los menores ya están de nuevo en Euskadi
Después de tres meses y medio, la Audiencia Provincial de Gipuzkoa intervino, requiriendo la intervención de la Guardia Civil para devolver a los menores a su padre. La madre enfrenta este veredicto tras actuar “sin causa justificativa” y desatender los requerimientos judiciales que le llegaron a instancias del padre. Este caso subraya la importancia de cumplir con los acuerdos de custodia y las consecuencias penales que acarrea el no hacerlo.