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Los vecinos llevan años denunciando la situación de degradación de este entorno

Trabajos de extinción del incendio.

D. G. / Granada | 30 de mayo de 2022

El Cerro de San Miguel es un entorno privilegiado de Granada que lleva años acumulando a partes iguales abandono y promesas incumplidas. Este paraje se ha convertido en un nido de cuevas ilegales, de botellón y de suciedad, una situación que se ha enquistado con el tiempo. Entre otras reivindicaciones, los vecinos llevan años pidiendo que se impida la acampada de caravanas en las zonas de pinar, depósitos de agua, explanadas y calles de San Miguel. Para ello, proponen que se coloquen barreras de máxima altura para cercar la explanada y evitar así que campen a sus anchas en un espacio que ha llegado a albergar más de 25 caravanas. Y finalmente, los peores augurios se han cumplido con el pavoroso incendio que ha asolado el Cerro de San Miguel, provocado por una barbacoa encendida por dos excursionistas que ya han sido detenidos por la Policía Nacional. Además, las llamas han llegado a las puertas de una de las grandes joyas arquitectónicas de la ciudad, la Abadía del Sacromonte.

Promesas

Y en el capítulo de promesas, el actual gobierno del Ayuntamiento de Granada anunció el pasado mes de octubre que las casas cuevas ilegales que hay en el cerro de San Miguel serían desalojadas por el Ayuntamiento de Granada para poder desarrollar lo establecido en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) y construir así una gran área de zona verde para el disfrute de los granadinos.

De esta manera, serían desalojadas unas 53 cuevas y 70 moradores, según el último estudio que se realizó, coincidiendo con el anterior mandato del actual alcalde de Granada, Francisco Cuenca, en 2019. De estas 53 casas cuevas, unas tres son de propiedad municipal y se anunciaron acciones para recuperarlas. Para el resto, se identificarán a aquellas donde residan menores, a los que se les dará una alternativa a través de los servicios sociales municipales, mientras que el resto serán simplemente desalojadas, según manifestó por entonces el Ayuntamiento, que ya en 2016, recién llegado el actual alcalde Francisco Cuenca, anunció una comisión para abordar el futuro de este espacio que ya por entonces vivía los problemas de la ocupación ilegal, en muchos casos extranjeros que estaban de paso en Granada.

Denuncias

“El Cerro de San Miguel Alto requiere de una intervención integral que no puede esperar más”, manifestó hace unos meses el portavoz del grupo municipal del PP, César Díaz, quien se hizo eco de algunas de las principales quejas de los residentes en la zona, “familias desesperadas por el descontrol que impera en el entorno”, donde se han llegado a talar, según denuncian, “árboles o arrancar las pitas de la tierra para hacer bongos”.

En este sentido, Díaz reclamó mayor presencia policial, “no solo cuando va el Partido Popular de visita”. “Hemos comprobado que a cada sitio que vamos el PSOE envía patrullas de Policía e intensifica el servicio de limpieza de manera puntual. Esto lo tienen que hacer todos los días del año no solo cuando nos acercamos a los distintos barrios”, añadió el edil, quien aseguró que la presencia policial es imprescindible para acabar con los “fuegos, las fiestas, los botellones o el vandalismo que denuncian los vecinos”.

Asimismo, Díaz remarcó la petición de los vecinos que reclaman la recuperación de la explanada como un espacio de juego y deportivo para todos los vecinos del entorno, por ejemplo, colocando porterías de fútbol evitando que ésta se convierta en un improvisado e ilegal aparcamiento.

A finales del pasado mes de abril la Policía Local de Granada inició una campaña contra las acampadas ilegales en la zona, actuaciones que se repiten desde 2014 pero que no han logrado acabar con este fenómeno.

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