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El diseñador granadino presenta este viernes sus nuevas creaciones e el Salón Internacional de la Moda Flamenca de Sevilla

El diseñador granadino Antonio Gutiérrez, con una modelo en una colección anterior.

G. C. / Granada | 2 de febrero de 2022

Para transgredir lo primero es conocer el terreno que se pisa, estudiar la tradición. Es lo que hace el diseñador Antonio Gutiérrez, que ha vuelto a inspirarse en su tierra para la colección Jondo que presenta este viernes en el Salón Internacional de Moda Flamenca de Sevilla (SIMOF). La inspiración es el Sacromonte y el Concurso de Cante de 1922 que pusieron en pie Lorca y Falla, casi el acto fundacional del flamenco, pero no hay obviedades ni caminos trillados. La flamenca que presenta Gutiérrez sigue teniendo ese duende que le ha convertido en uno de los diseñadores imprescindibles en la cita más importante del sector. El diseñador granadino, que ya ha puesto patas arriba el Salón sevillano con colecciones como la de 2019, en la que se inspiró en las películas de marcianos de serie B de los 60, tiene algo en común con el actor Antonio de la Torre que seguramente incluso él desconozca. Ambos son funcionarios y casi se puede dar por seguro por su trayectoria que ambos no volverán a la oficina.

-Su inspiración continua siempre ha sido Granada. En el caso de la colección Jondo que presenta en SIMOF, ¿qué le ha servido de esta poliédrica ciudad como punto de partida?

-Este año se celebra el aniversario del Cante Jonto, el concurso que organizaron Loca y Manuel de Falla, así que esta colección es un homenaje a este evento que tanta repercusión tuvo en la ciudad.

¿Y eso cómo se materializa en un vestido de flamenca?

-El cante jondo, el martinete, los tangos o las seguiriyas, es un tipo de cante que no tiene baile. El elemento que se puede rescatar para la moda flamenca es el mantón de manila, que lo hemos reinterpretado. Hay mantones de manila que en vez de estar bordados parecen que tienen las flores flotando en el aire. Es el hilo conductor de la colección. En la primera parte, para introducir al espectador en lo que es colección, tenemos un estampado que hemos hecho en colaboración con Carlos Buendía, un estampado con los elementos clásicos que hay a la entrada del Sacromonte, la tradicional Fajalauza, las chumberas… Como en 2020 ya habíamos utilizado esta idea hemos aprovechado una nueva idea de Fajalauza, que ha cambiado las tonalidades que antes eran azul marino, blanco y agua marina y ahora está utilizando mucho el amarillo y el verde esmeralda. La colección es el camino que haces desde que entras en el Camino del Sacromonte hasta que llegas a la cueva, con los geranios, las macetas…

-¿Qué tejidos ha utilizado para dar soporte a esta idea central?

-Principalmente el tafetán, ya sabe que la seda se utiliza para los bordados del mantón de manila, complementos como los sombreros de Fernandez y ROCHE, los pendientes de Agustín Roitz…

Usted ha sido muy transgresor en la moda flamenca. ¿Esta colección dónde la ubicaría?

-Es cierto, esta sigue siendo una flamenca a mi manera, no es una flamenca clásica, para qué le voy a mentir. En la colección hay piezas más urbanas, aunque son aflamencadas.

-En el flamenco hay una división ancestral entre los puristas apegados a la tradición y los que no paran de probar y de innovar con diferentes sonidos y mezclas musicales. ¿Pasa lo mismo en la moda flamenca?

-Pasa lo mismo. Yo puedo decir que soy profeta en mi tierra y me siento muy querido. Los vestidos son muy ponibles, siempre teniendo en cuenta que una pasarela es un espectáculo, pero luego los vestidos se adaptan a la clienta, se suavizan, se ponen otros elementos… Pero sin perder la esencia de la colección.

-Para usted no habrá mayor satisfacción que ir andando por la Feria de Sevilla y cruzarse con una mujer que lleva una de sus creaciones…

-Eso es la mayor satisfacción para los que nos dedicamos a esto, sea en la Feria de Sevilla, la de Granada, la de Córdoba… También tengo clientes en Barcelona, Alicante o Las Vegas.

-Tras dos años de pandemia y con las fiestas tradicionales o canceladas o a medio gas, ¿hay demanda de trajes de flamenca ahora que parece que no habrá restricciones este año para ferias o para la Semana Santa?

-Lo estamos notando, la gente está preguntando por los vestidos. Tengo la esperanza de que va a ser una buena temporada.

-Con todo, ¿ha pensado también en las mascarillas como complemento inevitable?

-Claro, nosotros ya sacamos una línea de mascarillas con el estampado de Fajalauza.

¿Granada es una potencia a nivel de diseño?

-Cada vez hay gente más conocida. La moda es arte y a su vez bebe del resto de disciplinas artísticas. Un creador tiene que estar informado de todas las tendencias en pintura o arquitectura porque todo es fuente de inspiración. Aunque todos tenemos el concepto del pret a porter, la costura a medida es un arte, al final lo que haces en una pasarela es contar una historia. En SIMOF tendremos a un DJ granadino y hemos tenido muy en cuenta que la música de base sea cante jondo puro, aunque luego se convierta en música de pasarela. Quien entienda de flamenco verá que la base de la música es el martinete.

-¿Vestimos bien los granadinos?

-Siempre se ha dicho que sí y que tenemos una cultura de la moda. Antiguamente venía gente de otras provincias a comprar a Granada. Me da mucha pena ver en el Centro de Granada esos locales vacíos, aunque más pena le dará a los dueños, claro. Pero hay muchos locales que antes eran de moda y ahora están vacíos, también es cierto que los precios son prohibitivos y no hay ayudas. Yo abro mi tienda física de marzo a junio en Moral de la Magdalena, pegando a calle Puentezuelas.

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